Público
Público

El FMI pide un yuan fuerte y confianza en el dólar para ayudar a la recuperación

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, pidió hoy en la capital china un yuan más fuerte y defendió la continuidad del dólar como divisa de reserva en el Foro Financiero Internacional, donde líderes económicos examinaron la actual recuperación de la crisis global.

En la sexta edición de ese foro, que hoy se clausuró en la capital china, Strauss-Kahn se mostró contrario a las peticiones de países como China para crear una nueva divisa transnacional que sustituya a la estadounidense en las reservas mundiales, y también a la actitud china de mantener su moneda a un precio estable y bajo.

"Creo que el dólar seguirá siendo la principal moneda de reserva durante algún tiempo", admitió Strauss-Kahn en su discurso, afirmando que el actual sistema monetario internacional "pese a sus problemas, está todavía funcionando razonablemente bien".

"Se ha mostrado fuerte en la reciente crisis, y las preocupaciones acerca del dólar a corto plazo pueden disminuir mediante acciones apropiadas de las autoridades estadounidenses", señaló el director gerente del FMI.

No obstante, reconoció que las propuestas pidiendo una reforma del sistema de reservas procedentes de economías como China "son valiosas" e "influirán en discusiones futuras" sobre una posible reforma monetaria mundial.

China propuso este año que, ante la debilidad económica de EEUU, se cree una nueva divisa de reserva que sustituya al dólar, o un sistema de reserva multidivisas en el que monedas como el euro, el yen o el propio yuan chino también sean consideradas.

Respecto a la moneda china, Strauss-Kahn también mantuvo una postura similar a la del Gobierno estadounidense, que pide un yuan (o "renminbi") más fuerte respecto a su dólar.

"Permitir que el renminbi y otras divisas asiáticas se revalúen ayudaría a incrementar el poder adquisitivo de las familias, aumentar el porcentaje de los ingresos de los trabajadores en la economía y proveer los incentivos necesarios para reorientar la inversión", señaló Strauss-Kahn en su alocución.

EEUU ha pedido a China en el último lustro que aumente el valor internacional de su moneda para reducir el superávit comercial con los mercados de los países desarrollados, y aunque el país asiático lo ha hecho (desde 2005 el yuan se ha revaluado más de un 10 por ciento con respecto al dólar) Washington pide aún más esfuerzos.

Durante los últimos años de la Administración Bush, las presiones de Washington hacia Pekín disminuyeron a medida que el yuan ganaba valor respecto al dólar, pero el nuevo presidente, Barack Obama, ha subrayado la necesidad de continuar las negociaciones con China para que revalúe su moneda.

Éste será, de hecho, uno de los temas clave en la visita oficial de Obama, quien hoy llegó a Pekín tras pasar menos de 24 horas en Shanghái.

Los economistas en el foro pequinés no mostraron, sin embargo, unanimidad en el tema de la convertibilidad del yuan chino, ya que la delegación china y expertos como el ex ministro argentino Cavallo apoyaron una evolución lenta y gradual.

Mientras EEUU acusa al yuan chino de mantenerse artificialmente bajo para beneficiar sus exportaciones, Cavallo aseguró que "para decir si una moneda está sobrevalorada o no debe ser completamente convertible, por lo que insistir mucho en que China debería revaluar es una cuestión sobre la cual no hay bases firmes para opinar".

Por otra parte, el director gerente del FMI se mostró hoy muy positivo sobre el papel de China en la actual recesión global, destacando que el país asiático "está liderando al mundo en la salida de la crisis".

Más positivos todavía al respecto se mostraron economistas como el paquistaní Mashiur Rahman (asesor de la oficina del primer ministro del país), quien incluso pidió a China que lidere un nuevo "Plan Marshall" de asistencia a los países en desarrollo.

"El papel de China puede tener en la economía recuerda al que EEUU tuvo con el Plan Marshall (de recuperación de Europa tras la Segunda Guerra Mundial), por lo que el Gobierno chino debe considerar muy seriamente un nuevo rol en la asistencia de las naciones en desarrollo", aseguró en su intervención.