Publicado: 08.04.2014 12:44 |Actualizado: 08.04.2014 12:44

El FMI pronostica un crecimiento débil para España hasta 2019

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El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha mejorado en tres décimas su previsión de crecimiento de la economía española para 2014 y en otras dos la de 2015, hasta el 0,9% y el 1% respectivamente, según recoge en su informe Perspectivas económicas mundiales donde constata también una evolución algo más positiva del mercado laboral. Sin embargo, a pesar de esta visión más optimista del FMI, el pronóstico para 2015 es uno de los más débiles entre los países de la eurozona, ya que sólo Eslovenia y Chipre, con una expansión del 0,9% cada uno, crecerán menos que España el próximo año.

Más aún, las expectativas, de acuerdo con los cálculos del Fondo, es de un crecimiento débil, apenas superior al 1%, hasta 2019. En este horizonte, la economía española seguirá viviendo con elevadas tasas de desempleo, todavía por encima del 21%

Hace solo cuatro meses, el FMI ya había actualizado sus previsiones para el país pronosticando entonces crecimientos del 0,6% en 2014 y 0,8% en 2015. Las nuevas previsiones del organismo internacional se sitúan, no obstante, por debajo de las estimaciones oficiales del Gobierno español, que contemplan un crecimiento del PIB del 0,7% en 2014 y del 1,2% para 2015. El Ejecutivo de Mariano Rajoy ha anunciado que revisará sus pronósticos en las próximas semanas, con ocasión de la actualización del Programa de Estabilidad trianual que se remitirá a Bruselas, cuando presumiblemente anticipará una expansión del orden del 1% para el presente ejercicio (otros medios bajaran incluso una subida del PIB de cerca del 1,5%).

Como consecuencia del mayor crecimiento de la economía española, la institución dirigida por Christine Lagarde ha revisado a la baja sus perspectivas de desempleo en España y apunta a un gradual descenso del nivel de paro, que tras una tasa del 26,03 % de la población activa al cierre de 2013, se recortará hasta el 25,5% en 2014 (frente al 26,6% estimado en octubre), y al 24,9% en 2015. En cuanto a los precios, el FMI espera que los precios registren en 2014 un alza del 0,3% que pasará a ser del 0,8% el próximo año.

Los positivos números de España, cuya economía viene de dos años consecutivos de contracción, son parte de la "estabilización económica" de la zona euro en general. En este sentido, el FMI eleva también sus previsiones generales de crecimiento en la zona euro hasta el 1,2% en 2014 y el 1,5% en 2015, una décima más en ambos casos, lo que corrobora también su salida de la recesión, según el informe presentado por Olivier Blanchard, economista jefe de la institución. Además, el crecimiento de España sigue siendo muy inferior al de la mayoría de las grandes economías, aunque en el mismo informe las proyecciones de la economía mundial se revisan en una décima a la baja, con crecimientos previstos del 2,6% en 2014 y 3,9% en 2015.

La economía española registrará durante los próximos años una de las recuperaciones menos vigorosas entre los países de la zona euro, lo que no permitirá reducir la tasa de paro más allá del 21,8% en 2019, según reflejan los pronósticos a más largo plazo del FMI, que anticipan una salida de la crisis a un ritmo inferior a la media de la eurozona.

Así, ya en 2015 entre los socios del euro España sólo crecerá más que Eslovenia y Chipre, países a los que la entidad internacional asigna un crecimiento del PIB el próximo año del 0,9%, mientras que para el conjunto de la zona euro la expectativa de expansión es del 1,5%. De cara a los siguientes ejercicios, el FMI espera que la economía española crezca un 1,1% en 2016, cuando será el país de la eurozona con menor crecimiento, y un 1,2% en 2017, en línea con el dato de Italia. Asimismo, para 2018 los pronósticos del FMI anticipan que la economía española mantendrá estable en el 1,2% su expansión, sólo por delante del país transalpino, mientras que en 2019 acelerará su crecimiento al 1,3%, en línea con el dato previsto para Alemania y por encima de Italia. De este modo, en el horizonte temporal analizado por el FMI España no logrará igualar la media de crecimiento de la eurozona, que entre 2015 y 2019 se situará en el 1,5%.

Como consecuencia de la debilidad de la recuperación prevista para España, el FMI augura que la reducción del desempleo también se llevará a cabo de manera gradual y no se volverá en los próximos años a los niveles previos a la crisis.  Así, el organismo internacional estima que para 2016 habrá una tasa de paro del 24,2% y del  23,4% en 2017. De cara a 2018 la previsión del FMI es que la tasa de desempleo descenderá hasta el 22,6% y que un año después el paro baje hasta el 21,8%, un nivel similar al registrado en 2011 y lejos del 8,3% existente en 2007, antes de la crisis.

Del mismo modo, el FMI considera que España no cumplirá con los objetivos de déficit acordados con Bruselas para los próximos ejercicios y prevé que no se alcance la meta del 3% marcada por el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC) hasta 2017, un año más tarde de lo previsto.

Para el FMI, los riesgos para la actividad asociados a una baja inflación en las economías desarrolladas y especialmente en la zona euro representan una de las principales amenazas para la recuperación global y no permiten descartar la posibilidad de una deflación ante lo que sería necesario en la eurozona un mayor grado de flexibilización monetaria, incluyendo la adopción de medidas no convencionales por parte del BCE. "El resultado serían mayores intereses reales, un incremento de la carga de la deuda pública y privada y una menor demanda y producción", alerta el Fondo.

De hecho, el informe del organismo que dirige Christine Lagharde calcula que, si bien el riesgo de deflación en 2014 es "virtualmente despreciables" en la mayoría de las economías para la eurozona es de alrededor del 20%. Concretamente, para el caso de España en una escala de cero a un punto, la entidad le atribuye una vulnerabilidad de más de seis décimas, lo que implica un "riesgo elevado", es superior a la de países como Grecia o Irlanda.

Los expertos del FMI han subrayado que "lo más importante" ahora en España es tener "la fuerza" para continuar con las reformas y lograr que los precios caigan en comparación con los de otros países de la zona euro, según dijo Thomas Helbling, jefe de la división de Estudios Económicos Mundiales del organismo.

"España ha logrado salir de la recesión. Se ha embarcado ya en reformas sustanciales del sector financiero y consolidación fiscal", afirmó Helbling. "No hay que olvidar que España sufrió, probablemente, la peor caída del sector inmobiliario en Europa. Lleva tiempo salir de eso", añadió.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) calcula que la recuperación económica mundial se reforzará este año gracias al impulso de los países más ricos, pero advirtió de los crecientes riesgos en las economías emergentes. En su último informe semestral sobre la economía mundial, el FMI apunta que se necesitaban mejores políticas para incrementar la capacidad productiva del mundo y evitar un período prolongado de crecimiento lento. El PIB mundial debería crecer un 3,6% este año, ligeramente por debajo de lo previsto en enero, y crecerá un 3,9% el próximo año. Pero la cifra oculta unas divergencias cada vez mayores entre los países. Mientras que una menor austeridad fiscal debería ayudar a impulsar el crecimiento en Estados Unidos y Europa, los mercados emergentes tienden a crecer más lentamente de lo pensado hace apenas unos meses debido a unas condiciones financieras más restrictivas, señala el FMI. Los riesgos geopolíticos también han entrado en escena por el conflicto entre Rusia y Occidente por Ucrania.

El fortalecimiento de la recuperación desde la Gran Recesión en las economías avanzadas es un hecho positivo", subraya el FMI. "Pero el crecimiento no es uniforme en todo el mundo, y se necesitan más esfuerzos políticos para restablecer plenamente la confianza, garantizar un crecimiento sólido y reducir los riesgos a la baja".

A pesar de una debilidad vinculada al clima en el inicio del año, el FMI calcula que Estados Unidos debería lograr un crecimiento de un 2,8% este año, gracias a unos recortes presupuestarios menos severos, una recuperación del mercado de la vivienda y una política monetaria flexible. Dijo que no esperaba que la Reserva Federal de Estados Unidos elevara los tipos de interés hasta el tercer trimestre del próximo año.