Publicado: 09.04.2014 18:24 |Actualizado: 09.04.2014 18:24

El FMI reclama más recortes en gasto social y en salario de funcionarios

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El Fondo Monetario Internacional (FMI) reitera que las economías avanzadas deben continuar con la consolidación fiscal de manera "firme y gradual", y reclama que los ajustes se basen principalmente en reformas del gasto social y salarial de las administraciones públicas, haciéndolo más sostenible y manteniendo al mismo tiempo la igualdad.

En la presentación de la nueva edición del informe Fiscal Monitor, el director interino del Departamento de Asuntos Fiscales del FMI, Sanjeev Gupta, apuntó que hasta 2013 casi la mitad del ajuste vino del lado de los ingresos, "bastante más de lo que se pretendía inicialmente", mientras que todo parece indicar que las economías avanzadas están actualmente adoptando medidas del lado del gasto.

El FMI señala que para lograr la sostenibilidad de las finanzas públicas es necesario tomar "decisiones difíciles" tanto en el lado de los gastos como de los ingresos. "Si bien la reforma del sistema impositivo puede contribuir a elevar el crecimiento potencial al eliminar distorsiones, es esencial introducir reformas del lado del gasto para mejorar la prestación de servicios públicos", advierte.

El FMI ve necesario reducir el "gasto por alumno" en educaciónSin embargo, el Fondo reconoce que "no será una tarea fácil", ya que a medida que aumenta la riqueza de un país se incrementa la demanda de bienes y servicios públicos, así como su coste. Esto, sumado al impacto del envejecimiento de la población, intensificará las presiones sobre el gasto público en el futuro.

En este contexto, defiende que la reforma del gasto debe basarse en tres elementos principales: asegurar la sostenibilidad del gasto social y de la masa salarial del sector público, lograr mejoras de la eficiencia prestando al mismo tiempo la debida atención a la equidad, y establecer instituciones que promuevan el control del gasto.

En concreto, apunta que hay que centrar la atención en el gasto social y la masa salarial del sector público debido a que estos dos elementos son los que más contribuyen al aumento tendencial del gasto público en la mayoría de los países.

Así, subraya que la experiencia muestra que en casos de ajustes fiscales exitosos su reducción ha tenido efectos más perdurables y ha contribuido más al crecimiento. En su opinión, para contener el aumento de la masa salarial de forma duradera sería necesario reemplazar la congelación de sueldos y contrataciones establecida en varios países desde 2009 por reformas estructurales más profundas que redunden en una mayor eficiencia.

Por otro lado, insta a determinar "cautelosamente" las prioridades para lograr que los sistemas públicos de pensiones y de la salud sean sostenibles a largo plazo. Esto pasa por elevar la edad de jubilación y ajustar las cotizaciones y las prestaciones, así como por una mayor competencia y una mejor regulación en la sanidad pública.

En esta línea, reclama una mejor eficiencia del gasto en educación, para lo que es "crucial" limitar el crecimiento del gasto por alumno, por ejemplo modificando el tamaño de las clases y racionalizando el gasto en salarios en el área de la educación. Además, ve necesario aumentar la inversión pública o la mayor participación del sector privado.

Por último, subraya que el éxito de las reformas del gasto dependerá en gran parte del marco institucional dentro del cual se implementen. En su opinión, es más probable que las reformas del gasto tengan éxito y sean más duraderas si están respaldadas por un consenso político de amplio alcance y por una vasta estrategia de comunicaciones.

Por otro lado, el FMI destaca que, aunque los riesgos fiscales están cediendo en cierta medida, "siguen siendo elevados". Por ello, cree que la política fiscal debe orientarse a crear margen de maniobra para adoptar medidas de política y a respaldar a la vez la recuperación y las perspectivas de crecimiento a largo plazo.

En el caso concreto de las economías avanzadas, considera que las medidas tomadas recientemente han permitido estabilizar la deuda pública en términos generales, pero advierte de que las perspectivas a medio plazo "aún son inciertas y la deuda se mantiene en máximos históricos".

En este sentido, espera que el ritmo de consolidación fiscal se desacelere en 2014 a medida que la deuda bruta se estabilice y se preste más atención a asegurar que la composición del ajuste apuntale una recuperación que aún es despareja. La principal excepción a esto es Japón, donde prevé que la consolidación fiscal se intensifique este año.

En su opinión, en la mayoría de los países, el nivel persistentemente alto de la deuda sigue ensombreciendo las perspectivas a medio plazo, y los pronósticos fiscales siguen estando sujetos a riesgos a la baja.

Entre esos riesgos, el FMI apunta a las perspectivas de "débil crecimiento", la incertidumbre a medio plazo con respecto a las políticas y las persistentes preocupaciones deflacionarias que podrían tener efectos perjudiciales en la dinámica de la deuda y los resultados presupuestarios.

"En este contexto, la prioridad máxima sigue siendo diseñar e implementar planes creíbles de consolidación a medio plazo a fin de reducir los coeficientes de endeudamiento a niveles más seguros, procurando al mismo tiempo equilibrar prudentemente los objetivos de equidad y eficiencia", aconseja.