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El FMI resalta la "sólida posición fiscal" y la credibilidad de España

Dice que sus circunstancias son muy diferentes a las de la economía griega

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España no es Grecia, pero de vez en cuando algún organismo internacional tiene que recordarlo para calmar los rumores de contagio en la zona del euro. Ayer le tocó el turno al Fondo Monetario Internacional (FMI), el vigilante por excelencia de los mercados financieros y uno de los observadores que se encargarán de supervisar que el Gobierno de Papandreu cumple sus promesas.

El portavoz del Fondo, David Hawley, alejó los temores de contagio por los que le preguntaban los periodistas, afirmando categóricamente que 'España y Portugal tienen unas circunstancias muy diferentes a las de Grecia'.

Para sustentar esta aseveración, Hawley apuntó a que los dos países de la península ibérica tienen 'unas sólidas estadísticas nacionales e instituciones, una fuerte credibilidad y comportamiento histórico así como una sólida posición fiscal de partida en la crisis'. Con estas alabanzas, el portavoz del FMI da también en el corazón de las críticas a Grecia, que supuestamente falseó las estadísticas que enviaba a Bruselas sobre deuda. Además, Grecia no ha tenido un comportamiento ejemplar de contención fiscal, lo que también hace tambalear la confianza en que revertirá sus costumbres a partir de ahora.

En la misma rueda de prensa el FMI reconoció que está preparado para enviar una misión a Atenas para 'soporte técnico', ya que hasta ahora el Gobierno griego no ha pedido asistencia financiera.

El Gobierno español ha logrado disipar las dudas sobre cualquier similitud con la república helena como demuestran las exitosas colocaciones de deuda pública. Ayer mismo se adjudicaron 958 millones de euros de deuda a 30 años, con un buen nivel de demanda y un tipo marginal del 4,811%, algo más barato que la última subasta de este tipo. En apenas tres días, se han emitido 12.500 millones de deuda.

'El Tesoro ha visto una oportunidad en la rebaja de la presión sobre el precio de la deuda española para colocar la máxima deuda posible, en previsión de que las cosas se puedan complicar en el futuro', explica Joaquín González-Llamazares, responsable de renta fija de DWS.