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Fomento concluye que la causa del hundimiento del 'Prestige' fue un fallo estructural en dos tanques de estribor

La comisión encargada de investigar el caso no establece quiénes fueron los culpables del siniestro del petrolero

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La comisión del Ministerio de Fomento que investiga el hundimiento del Prestige concluyó hoy que la 'causa determinante' del accidente fue 'un fallo estructural en los tanques de lastre número dos (popa), ambos de estribor'.

Este fallo estructural en los tanques, recoge el informe elaborado por la Comisión Permanente de Investigación de Siniestros Marítimos, supuso la pérdida de resistencia local debido a 'una deformación, desprendimiento o factura de los refuerzos longitudinales del costado', lo que provocaría la pérdida de rigidez en las planchas y la consecuente deformación.

'Lo que pudo producir una abertura de gran tamaño e incluso un desprendimiento de dichas planchas', concluye el capítulo de conclusiones de la comisión encargada de investigar las circunstancias en que se produjo el accidente del Prestige y la determinación de sus causas, aunque sin entrar en la limitación de derechos ni declarar culpables, responsables personales o pecuniarias del siniestro ocurrido en noviembre de 2002.

Los tanques de lastre donde se concentró el fallo estructural cedieron al estar 'sometidos a un mayor grado de corrosión' después de que fueran modificados para habilitar 'tanques de carga como tanques de lastre líquido', incluyendo 'parte de los afectados por la avería'. Además, los tanques adyacentes de carga iban, según el informe, dotados de medios de calefacción para el transporte de fuel a temperaturas de hasta 90 grados centígrados

Entre los factores coadyuvantes al accidente, la comisión cita el mal tiempo en la costa gallega y 'el deficiente estado de conservación del buque'. 'Las sucesivas maniobras de abordamiento de buques a sus costados' durante los cuatro meses que permaneció el Prestige en San Petesburgo actuando como nodriza obligó al buque a tener permanentemente colocadas 'las correspondientes defensas especiales para estos casos, pudiendo debilitar la zona del costado'.

El Prestige solicitó auxilio a las 14.15 horas del 13 de noviembre de 2002, así como la evacuación de la tripulación, al hallarse escorado y con riesgo de hundimiento. Fueron evacuados 24 tripulantes, mientras que permanecieron a bordo por voluntad propia el capitán, el jefe de máquinas y el primer oficial.

En el informe se relata que tras sucesivos intentos fallidos de dar remolque por parte de los buques de salvamento presentes en la zona, el remolcador Ría de Vigo logró el día 14 conectar el remolque cuando el Prestige se encontraba muy próximo a la costa, a unas 5 millas de Cabo Vilán.

El buque fue remolcado fuera de las aguas territoriales de España, partiéndose finalmente en dos —concretamente en un punto de latitud 42º12' norte y longitud 012º03' oeste— y hundiéndose ambas mitades posteriormente en una profundidad de unos 3.500 metros el día 19 de ese mismo mes.