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Un fondo inmobiliario, mayoría en el proyecto

La multinacional australiana Aristrocat es su mejor referencia

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El crupier de esta partida se llama Alea Developments. Esta empresa es la única cara visible del empresariado de Gran Scala en España.

Alea es también la única representante con capital español. Detrás de ella está el despacho de Abogados Riera & Carrera Asociados, con sede en Cerdanyola del Vallès (Barcelona).

El resto de jugadores de la partida de Gran Scala se sienta en la mesa de ILD International Leisure Development. Esta empresa (fundada con 50.000 libras, poco más de 67.000 euros y con sede social en Reino Unido) es el paraguas bajo el que se ha unido el grupo de empresas que sustenta el proyecto. 'No todos los socios aportamos grandes cantidades de dinero, algunos, como los arquitectos o los abogados, ofrecemos nuestro conocimiento del sector', comenta Riera.

Entre lo pesos pesados, se encuentra la multinacional australiana del juego Aristrocat. Su participación está lejos de ser la más importante, ya que tiene un 6% del capital social, según la información accionarial facilitada por ILD. 'Es la mejor bandera que pueden ondear, para captar empresas que desarrollen negocios allí', apuntan diversos empresarios españoles del juego.

Aristrocrat, que cotiza en la bolsa de valores de Sidney, es una de las empresas más importantes en la producción y distribución de máquinas de juego. Aunque en su web se puede conseguir información sobre sus negocios en España, no hay ni rastro del proyecto de Aragón. 'Es lógico. Es una empresa cotizada y no puede informar de intenciones. De momento, Gran Scala sólo es un proyecto', explica el representante de ILD.

El resto de empresas del sector poseedoras de acciones son Finindusco, filial de uno de los grupos de juego más potente de Francia, también con gran prestigio en todo el mundo, que es el cuarto inversor por volumen de acciones (9%). La británica Hot Games participa con un testimonial 1,2%.

Pero el gran peso de las acciones está entre las compañías puramente financieras. Casi la mitad del capital pertenece a Development Capital Management (DCM), un fondo de inversión especializado, entre otras cosas, en inversiones inmobiliarias y con actividad en Londres y la isla de Jersey, catalogada como paraíso fiscal. Posee el 40% de las acciones de ILD. Le sigue la Unión Franco-Árabe, una empresa de seguros francesa, propietaria del 14,7% del paquete accionarial. Ninguna de ellas hace referencia en su información oficial al proyecto Gran Scala.

'Este tipo de composición es normal en proyectos de alto riesgo como este', aseguran los expertos del sector. 'Tampoco es necesario un desembolso previo, sino que se van aportando fondos a medida que se necesitan', insisten.

Otra cosa es que, analizando fríamente los datos que existen en el registro de ILD, estos no convenzan demasiado. El total de activos de ILD hace justo un año era de 457.000 libras: 538.000 euros al cambio actual. Y contaba con unos fondos propios de 230.000 libras (270.000 euros).