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El fotógrafo Pep Bonet trabaja en un nuevo proyecto sobre el sida en Honduras

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El reconocido fotógrafo mallorquín Pep Bonet se encuentra en Honduras, donde dedicará un mes a realizar un nuevo trabajo sobre el sida en el país centroamericano.

Bonet, que inició el viaje el pasado día 2 de febrero, ha explicado, en una entrevista concedida a Efe, que ya ha abordado con anterioridad esta enfermedad en una serie de fotografías en Asia, pero que con el viaje a Honduras se plantea "iniciar un nuevo proyecto que ofrezca una visión más objetiva del sida en Centroamérica"

El fotógrafo nacido en Mallorca, de 34 años, obtuvo en 2007 el segundo premio de Historias/Deportes del prestigioso certamen World Press Photo, con su serie fotográfica "War amputees soccer team", una serie de instantáneas de niños amputados jugando al fútbol en Sierra Leona.

En los últimos siete años, Bonet se ha volcado en el fotoperiodismo y ha seguido los conflictos y crisis de África, que define como "el continente más problemático" y al que tiene pensado regresar después del proyecto hondureño.

Bonet indica que los conflictos en África se producen "por cuestiones muy básicas" y en ellos se da la situación de que "llega a ser normal que la gente se mate porque no tiene lo mínimo para poder vivir".

Con su trabajo, el fotógrafo quiere "enseñar de manera sutil los desequilibrios que afectan a una gran parte de la población mundial", una labor que compagina con su deseo de "seguir trabajando, viajando y organizando proyectos" que, confiesa, es lo que más le gusta.

Con ejemplo de esa búsqueda por mostrar las desigualdades, el fotógrafo mallorquín menciona su paso por sierra Leona, donde ha estado seis años trabajando, una labor que le reportó el premio internacional de fotografía.

A pesar de la lejanía, Bonet asegura que sigue la actualidad de África y que el reciente asesinato de los tres expatriados de Médicos sin Fronteras (MSF) en Somalia le ha afectado especialmente.

"Me ha tocado mucho", afirma antes de explicar que su últimos trabajo antes de viajar a Honduras fue precisamente con MSF de Holanda y que durante el mismo utilizó "el mismo coche" en el que perdieron la vida los tres cooperantes.

"Somalia es el único país al que no me gustarían volver porque es muy inestable y peligroso. He pasado allí mucho tiempo y los riesgos son muy elevados, aunque he logrado salir intacto", añade Bonet.