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Fracasa el lazo blanco cofrade contra el aborto

Sólo cuatro juntas deciden escenificar en las calles su rechazo a la reforma durante la Semana Santa. El obispo de Córdoba alienta a las hermandades: "Será poco" todo lo que se haga

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La campaña a favor de portar un lazo blanco durante las procesiones de la Semana Santa contra la reforma de la ley del aborto que impulsa el Gobierno socialista, iniciada por las cofradías de Córdoba y avalada por la Conferencia Episcopal, ha fracasado. Sólo cuatro Juntas Cofrades en Ávila, Mérida y Alcalá de Henares, además de Córdoba han decidido escenificar así su rechazo a la futura norma.

Por el contrario, miles de hermandades han optado por no mezclar las procesiones de Semana Santa con la campaña del lince de los obispos que ocupa unas 1.300 vallas publicitarias de toda España y es la única convocada oficialmente por la Iglesia y han decidido oponerse a la reforma con oraciones, rezos, manifiestos y campañas de información, además de dar libertad a cada nazareno para portar el lazo o no. Es la primera vez, en los casi 24 años que lleva vigente la ley del aborto en España, que las cofradías desarrollan actos de protesta de este tipo.

El Obispo de Córdoba, Juan José Asenjo, que aún está pendiente de mantener una reunión con la alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar, para debatir sobre el lazo, pidió de manera sutil más implicación a las hermandades, a la vez que justificó la decisión de las que dependen de su diócesis. 'Será poco' todo lo que se haga para evitar que las madres tomen la 'terrible' decisión de 'eliminar el fruto de sus entrañas', manifestó Asenjo.

Las cofradías cordobesas esperan ahora a que amaine el temporal que ellas mismas levantaron. Mientras el pasado viernes varios hermanos mayores se mostraron firmes respecto al lazo blanco, en los últimos días han rebajado el tono y dudan si finalmente lo llevaran o no. La alcaldesa, Rosa Aguilar (IU), que exigió la semana pasada una reunión urgente con los obispos y las cofradías para tratar el asunto encuentro que aún no se ha producido, se mostró ayer conciliadora. 'Debemos intentar que la Semana Santa se viva con todo su esplendor y con una convivencia normalizada', dijo, según informa Efe.

La génesis de la campaña antiaborto se produjo en Sevilla, epicentro cofrade. Antes de que Córdoba decidiera lanzarse, unas 15 hermandades de penitencia las que salen de procesión en Semana Santa de Sevilla, entre ellas dos de las que gozan de mayor devoción en la ciudad, el Gran Poder y la Esperanza de Triana, promovieron la iniciativa a favor de la vida y en contra de 'normas legales de inaceptable contenido', en meridiana referencia a la reforma de la ley del aborto.

Un manifiesto, firmado después por todas las hermandades sevillanas (unas 120, de las que seis aún prohiben la presencia de mujeres en las procesiones), apostó por la 'más firme declaración de defensa de la vida desde el mismo momento de la concepción hasta la muerte natural y todo ello ante los ataques que desde muchos frentes se viene sufriendo en este sentido'.

No obstante, aparcaron la decisión del lazo blanco. 'Como cristianos, estamos a favor de la vida. Pero una cosa es eso y otra estar de acuerdo con la campaña de la Conferencia Episcopal. Y mucho menos en Semana Santa'. Así se expresó, en declaraciones a Público, un importante representante de las Cofradías sevillanas.

Por su parte, Adolfo Arenas, presidente del Consejo sevillano, negó en todo momento que el manifiesto supusiera entrar en la esfera política: 'Defender la vida no es entrar en el ámbito político', manifestó. El pasado 21 de marzo, el presidente de la Junta de Cofradías de Zamora proclamó, a título personal, que la campaña de lazos blancos era 'un tanto absurda'. 'Son problemas ajenos a la Semana Santa y podrían crear enfrentamientos en las hermandades', agregó.

El presidente de las cofradías de Málaga, Rafael Recio, restó importancia a la polémica y argumentó que respeta a quienes sí están a favor de la reforma de la ley del aborto. 'Cada uno puede pensar lo que quiera desde el respeto, lo que pedimos para nosotros'.