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Cómo funcionan las principales patronales del mundo

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Alemania
Más influencia que los sindicatos

La organización homóloga de la CEOE en Alemania es la BDA (Confederación Alemana de Patronales), la mayor y más importante asociación de empresas, con sede en Berlín y que aglutina hasta 14 organizaciones de profesionales regionales y 56 de carácter federal especializadas en industria, servicios, finanzas, comercio, transportes, artesanía y agricultura. Esto implica entre el 70% y el 80% de todos los trabajadores alemanes. Se trata de una asociación registrada como tal, financiada exclusivamente a través de la contribución de sus miembros y que, por servir al interés público, queda exenta de gravámenes o impuestos.

Su objetivo principal es velar por los intereses de las empresas privadas, cualquiera que sea su sector, y asume compromisos en este sentido tanto a nivel nacional, como europeo e internacional. Así pues, funciona como intermediario entre las empresas, los políticos y los medios.  Más allá de actuar como mero lobby, la BDA defiende los intereses patronales en diálogo directo con sus 'oponentes': el Gobierno, los sindicatos de trabajadores, las agrupaciones sociales y la opinión pública. Las negociaciones suelen centrarse en temas de política social y salarial, derecho laboral, y política de formación, entre otros. Esta distribución temática se corresponde con una estructura en de diez departamentos.

Sus empresas dan trabajo a casi el 80% de los empleados alemanes

La BDA se compone de cuatro organismos fundamentales: la asamblea general, la junta directiva, la presidencia y la gerencia. Por su parte, la cúpula presidencial está formada por un presidente, que actualmente y desde 1996 es Dieter Hundt, un presidente de honor, ocho vicepresidentes (entre ellos un tesorero) y otras 44 personas más, que toman decisiones, sin saltarse el marco legal previo establecido por la junta directiva (el más numeroso de todos los órganos, con hasta 88 miembros). En la gerencia, hay un director general y dos subdirectores.

La influencia de la BDA en la escena económica y política de Alemania hoy día es bastante mayor que la de los sindicatos, ya que la Confederación de patronales también participa de forma directa en la preparación de leyes, al asesorar a los representantes ministeriales en la elaboración de los primeros borradores.  En cuanto a su labor como informador, llega a mandar hasta 1.000 comunicados y a atender unas 15.000 demandas de las empresas cada año. / PATRICIA BAELO


La Confederación de la Industria Británica (CBI en sus siglas en inglés) cuenta con 200.000 empresas afiliadas, entre las que están la mitad de las compañías que cotizan en la Bolsa de Londres. Su labor es la de influir en el Gobierno y la sociedad llevando a cabo tareas de lobby: 'Trabajamos con el Gobierno británico y legisladores internacionales y políticos para ayudar a competir a las empresas británicas', dicen en su declaración de intenciones.

Surgió en 1965 tras la fusión de tres organizaciones empresariales. La CBI es muy influyente porque ayuda a mantener una estructura de relaciones económicas y laborales que se caracteriza por la liberalización y la máxima flexibilidad del mercado laboral. En los ochenta, mantuvo una posición beligerante a favor del Gobierno de Margaret Thatcher en su lucha contra los sindicatos mineros.

Sin embargo, desde los noventa su papel es menos político. Ha tenido buenas relaciones tanto con los gobiernos laboristas como con el actual conservador. La patronal tiene estatus de organización sin ánimo de lucro, por lo que se financia con las aportaciones de sus miembros, que pueden ser deducidas fiscalmente. Está presidida por Helen Alexander, pero el cargo ejecutivo más importante es el de director general, ocupado por Richard Lambert, ex director del diario Financial Times y ex miembro del Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra. Cuenta con un vicepresidente y varios directores que se ocupan de las áreas concretas de interés para la CBI.  / IÑIGO SÁENZ DE UGARTE


Confindustria representa a la mayor parte de las empresas en Italia. Fue fundada en 1910 y hoy da agrupa a 142.678 compañías con más de cinco millones de empleados.
Su presidenta es Emma Marcegaglia, una mujer de 45 años que hace honor a la definición de Confindustria pese a quien le pese. A finales de septiembre, Marcegaglia criticó la visión excesivamente positiva de la economía italiana del primer ministro Silvio Berlusconi, diciendo que la capacidad de crecimiento italiana estaba por debajo de la media europea y que el Gobierno debería dedicarse a fomentar políticas de empleo.

Sus palabras no sentaron bien a Il Cavaliere, que pasó al ataque a través de sus medios de comunicación. Tanto, que el pasado jueves el director y el subdirector del diario Il Giornale, propiedad de la familia Berlusconi, fueron interrogados por la policía por presuntas amenazas a Marcegaglia.  Confindustria recauda 500 millones de euros al año de sus socios y ahí reside su potencial económico. A esa cifra se le suman los beneficios que producen diversas inversiones y los dividendos de la participación en el diario económico
Il Sole 24 Ore.

Marcegaglia está rodeada de diez vicepresidentes, cinco delegados de la presidencia, un director y un subdirector general, tres comisarios y dos encargados de proyectos de investigación. Como auditora del Gobierno, la patronal elabora sus propios informes económicos, además de ejercer como catalizador de las relaciones con los sindicatos.  / DANIEL DEL PINO


Medef, el Movimiento de las Empresas de Francia, es el nombre de la patronal francesa desde que en 1998, según confesaron sus propios dirigentes, los empresarios estimaron que les hacía falta 'un asesino'. Era la época en que la izquierda plural en el Gobierno preparaba la instauración de la semana laboral de 35 horas, y juzgaron obsoleto el tradicional y republicano Consejo Nacional de la Patronal Francesa (CNPF).

Doce años después, hoy el Medef enarbola un balance resplandeciente. Su influencia en el poder es tajante. Hasta recibe subvenciones procedentes de... ¡el fondo de subsidio de desempleo!Eso es lo que se deduce del último balance del Medef, una estructura que tiene la personalidad jurídica de 'asociación 1901 sin ánimo de lucro' y que dispone de una presidencia, una vicepresidencia, tres direcciones generales, delegadas o adjuntas, un secretario general, cinco presidencias de polos, quince presidencias de comisiones, y seis presidencias de comité. Otros tantos salarios que son pagados, no por el Medef mismo, sino por las patronales sectoriales.

En 2009, la patronal gala declaró 36,3 millones de euros de ingresos. Dos tercios provienen de cotizaciones de empresas y federaciones afiliadas. Los otros 14 millones vienen de 'productos diversos' y 'productos regidos por convenios'. Una perla: 'El Medef recibió en 2009 una subvención de la Unedic de 566.000 euros'. Medio millón pues recibidos por la gran patronal desde la caja Unedic, que es la que sirve para financiar los subsidios de paro.  / ANDRÉS PÉREZ


En Estados Unidos no existe una patronal propiamente dicha. Lo más parecido a una organización que defiende los derechos de los empresarios es un lobby, el más poderoso y rico de Washington, el US Chamber of Commerce, una organización privada destinada a hacer presión sobre el Congreso, a través de sus casi inagotables recursos financieros, para que no vote ninguna ley que perjudique su negocio.

El US Chamber of Commerce ha sido especialmente activa en contra de las medidas del Gobierno de Barack Obama. Se autodescribe como la federación de empresarios más grande del mundo, con tres millones de compañías registradas. Su presidente es Thomas Donohue, que fue anteriormente presidente de los fabricantes de camiones. El órgano decisorio, el consejo de directivos, está compuesto por 120 miembros, entre ellos destacados representantes de la farmaceútica Pfizer, Pepsico, US Airways, Xerox y el grupo de comunicación Fox.

Se estima que la organización, muy cercana a los republicanos, se gastó 144,5 millones de dólares en 2009 y 91,7 millones en 2008 en sus campañas de presión. Ha sido especialmente activa desde la llegada al poder de los demócratas contra toda legislación que regule las emisiones de gases contaminantes. El nivel de enfrentamiento es tal que esta semana, Donohue anunció que su organización estaba dispuesta a enfrentarse al Gobierno en los tribunales para denunciar las reformas sanitarias y financieras por dañar a las empresas. / ISABEL PIQUER