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La Fundación Saura abre su sede en la Casa Zavala de Cuenca, como deseaba el artista

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La Fundación Antonio Saura está en Cuenca porque es "el único lugar en el que él quiso que estuviera", afirmó hoy la hermana del artista, María Ángeles Saura, en el acto de inauguración del edificio de la Casa Zavala de la capital conquense como sede de esta entidad.

María Ángeles Saura, que preside el Patronato de la Fundación, destacó que "es un día importante para Cuenca", porque "esta fundación es la que creó Antonio Saura, está en el edificio que él eligió y que ha sido rehabilitado siguiendo al máximo posible sus instrucciones, que afortunadamente tiene la Fundación".

Según la hermana de Antonio Saura, "está en el único lugar en el que él quiso que estuviera. No quiso que estuviera en otro lugar, quiso que estuviera en Cuenca porque era, junto con París, la ciudad de su vida".

Recordó que "aquí pasó sus años de enfermedad y adolescencia, cuando nuestros padres compraron la gran casa que luego él quiso quedarse, aquí pasaba gran parte del año, cada vez más, aquí nació su tercera hija y aquí es donde él quiso venirse a morir".

Asimismo, dijo que "para este día ha hecho falta mucho tiempo y mucha ayuda", por eso dio las gracias a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y en especial al presidente regional, José María Barreda, y a las consejeras de Cultura, la actual, María Soledad Herrero, y su antecesora, Blanca Calvo, que "fue la verdadera revitalizadora del proyecto".

Asimismo, dio las gracias al Ayuntamiento de Cuenca por la ayuda prestada en la remodelación del edificio, así como a todos los técnicos y empleados municipales "que han estado día a día trabajando, solucionando problemas y aportando ideas".

Agradeció además "la generosidad de todos los que han regalado y prestado obras a la Fundación, que han permitido enriquecer los fondos que a partir de hoy se muestran al público".

Al acto asistió también el cineasta y hermano del artista Carlos Saura, quien aseguró que "tener esta casa estupenda, ahora llena de obra de mi hermano, es cumplir un deseo suyo, porque él siempre insistió mucho en que su fundación estuviera en Cuenca y en esta casa".

Carlos Saura añadió que la Casa Zavala "está preciosa, arreglada según los deseos de mi hermano, está encalada, limpia, como le gustaba a mi hermano tener las cosas: todo muy pulido, muy arreglado y las cosas colocadas en su sitio".

Por su parte, Barreda dijo que la inauguración de la sede ha sido "un acto familiar con una gran trascendencia cultural y social", ya que permite mostrar al público "una colección verdaderamente magnífica, que viene a enriquecer la oferta cultural de Cuenca en arte y en arte abstracto en particular".

Recordó que Antonio Saura fue uno de los artistas, junto a los del grupo El Paso y otros como Fernando Zóbel o Gustavo Torner, que se fijaron en Cuenca y en su paisaje y dieron "un espaldarazo" a una ciudad "que es más conocida gracias a ellos".

Barreda calificó a Antonio Saura como "un artista muy polifacético, que supuso un revulsivo por él mismo y por el grupo El Paso en una España muy complicada, muy en blanco y negro, con muchas dificultades para la libertad, en particular la de expresión".

La Fundación ha abierto finalmente su sede después de superar numerosas dificultades, que se iniciaron cuando las herederas de Antonio Saura (su hija Marina y su esposa Mercedes Beldarraín) afirmaron que el deseo del artista es que el proyecto no siguiera adelante, tras su muerta acaecida en Cuenca el 22 de julio de 1998.

Finalmente los tribunales dieron la razón a la Fundación, que a partir de ahora va a exhibir en su sede los fondos de Antonio Saura y a organizar y acoger exposiciones de otros artistas.