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El futuro de los osos polares depende del recorte de emisiones

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El calentamiento global está amenazando a los osos polares porque derrite su hábitat helado en el Ártico, dijo el lunes el ministro de Medio Ambiente noruego.

"Si el hielo se deshace en el Ártico, el impacto para los osos polares será enorme", dijo a los periodistas Erik Solheim, ministro de Medio Ambiente y Desarrollo, en la víspera de una reunión para discutir el futuro del gran carnívoro blanco.

La reunión es la primera desde 1981 que convoca a los estados donde viven osos polares: Noruega, Rusia, Canadá, Estados Unidos y Groenlandia, región administrada por Dinamarca.

"Claramente, el foco principal de un plan de rescate para el oso polar es reducir el calentamiento global", dijo Solheim.

La población mundial de osos polares está estimada entre 20.000 y 25.000 animales, y entre 2.200 a 4.000 ejemplares pertenecerían a la población del Mar de Barents de Noruega y el noroeste de Rusia.

Los osos polares pasan la mayor parte de su vida en o cerca de las capas de hielo. Aunque son excelentes nadadores, no pueden competir en el agua con las focas, su alimento principal, por lo cual deben cazarlas en los témpanos de hielo.

Solheim dijo que había sido muy positivo que Estados Unidos, durante el Gobierno del ex presidente George W. Bush, hubiera puesto al oso polar en la lista de especies en peligro.

"Tenemos que trabajar a partir de ahí para ver qué podemos hacer para proteger a los osos polares", dijo.

Los estados acordaron en 1973 proteger a los osos polares y su hábitat, pero no se han reunido en 28 años.

James Hansen, director del Instituto Goddard para Estudios Espaciales de la NASA y experto en el calentamiento global, dijo que los contaminantes y los gases como el ozono y el metano pueden ser controlados más fácilmente en el Ártico que el dióxido de carbono (CO2).

El CO2 es el principal gas de efecto de invernadero causante del calentamiento global.

El hollín industrial, por ejemplo, ennegrece la nieve y la hace absorber más calor, acelerando el derretimiento.

"Su efecto es muy grande en el Ártico", dijo Hansen en una conferencia de prensa. "La contaminación en el Ártico contribuye al derretimiento del hielo. Estos mecanismos que cambian el clima pueden ser abordados más rápidamente que el dióxido de carbono".