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El G-20 se centran en respaldar los planes nacionales de rescate

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Por Anna Willard y Leika Kihara

Los ministros de Finanzas del G-20 tenían previsto el sábado suavizar sus diferencias para afrontar la recesión económica y en cambio tranquilizar a los países más afectados por la crisis con que pueden contar con ellos.

Los ministros se reunieron en Londres para preparar la cumbre de líderes del G-20 que tendrá lugar el 2 de abril, pero las perspectivas de progresos concretos este fin de semana se vieron limitadas por las divisiones sobre el énfasis que debería darse al gasto fiscal y a la regulación de los mercados.

Tampoco quedaba claro cómo piensa Estados Unidos deshacerse de los activos tóxicos de los bancos, que según muchos es esencial para que la economía empiece a crecer nuevamente.

Ello modificó la atención a la necesidad de asegurar compromisos de que el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco del Desarrollo de Asia y otras agencias tienen la fuerza financiera para ir en rescate de los países en dificultades.

"Necesitamos un compromiso de los países de que harán todo lo que sea necesario y mientras sea necesario para apoyar a sus economías", dijo Alistair Darling, ministro de Finanzas de Reino Unido, anfitrión del encuentro en un lujoso hotel del sur de Inglaterra.

Quizás precavido ante el repentino y masivo éxodo de fondos ocurrido durante la crisis financiera asiática en la década de 1990, Darling agregó: "En realidad debemos tomar acciones para detener los daños hechos a las economías emergentes, que ahora están viendo el dinero salir de sus sistemas".

El FMI ha gastado cerca de 50.000 millones de dólares en planes de rescate para países del este de Europa en los últimos meses y está solicitando que sus fondos para estos casos se dupliquen a 500.000 millones de dólares, mientras que el Banco de Desarrollo de Asia también espera más recursos.

NACIONES EMERGENTES

China, India, Rusia y Brasil respaldaron el llamamiento y varios responsables señalaron que el comunicado que será emitido por el G-20 debería tratar el asunto.

"Es imperativo que las instituciones financieras multilaterales expandan sus préstamos para afrontar el declive masivo", dijeron en una declaración China, India, Rusia y Brasil, las cuatro potencias emergentes del G-20, conocidas como el bloque BRIC por sus siglas en inglés.

Los cuatro, junto con el resto del G-20 representan más del 80 por ciento del PIB mundial, que según se espera este año debería contraerse más que ningún otro período desde la década de 1930, mientras la crisis económica que se inició en 2007 en Estados Unidos afecta la confianza, la actividad, el comercio y el empleo en todo el mundo.

Responsables que hablaron a condición de no ser identificados indicaron que la reunión evitaría las diferencias en cuestiones como la cantidad que los gobiernos deberían gastar, y que sólo mencionaría de forma general que se debe hacer lo posible por apoyar la demanda con estímulos fiscales.

Estados Unidos demandó a inicios de esta semana que otros gobiernos comprometan el dos por ciento de su PIB a tales planes de estímulos e incluso más de lo que están haciendo actualmente en algunos casos, pero ello expuso las diferencias con países como Francia y Alemania.

Francia considera que la solicitud de Washington es una distracción para que el G-20 cumpla los compromisos de la cumbre de noviembre pasado, en la que se acordó combinar los planes de estímulo con reformas para controlar los excesos de los bancos y los mercados financieros que llevaron a la crisis.

El jefe del Banco Mundial, Robert Zoellick, que también asiste al encuentro del sábado, dijo que el gasto gubernamental dará a la economía poco más que un placebo si los gobiernos no eliminan los activos tóxicos de los bancos, que continúan socavando la confianza y el deseo de dar crédito o invertir.