Publicado: 12.04.2014 17:43 |Actualizado: 12.04.2014 17:43

El G-20 da un año a EEUU para apoyar la reforma del FMI

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Los jefes de las finanzas de todo el mundo dieron plazo a Estados Unidos hasta fin de año para ratificar las esperadas reformas al Fondo Monetario Internacional y amenazaron con avanzar sin la mayor economía mundial si Washington no cumple con lo acordado. La incapacidad de dar a las economías emergentes una voz más poderosa en el FMI y fortalecer los recursos del prestamista parecieron ser los temas más conflictivos para los funcionarios del Grupo de las 20 economías industrializadas y en desarrollo y los representantes de todos los países del Fondo Monetario Internacional que se reunieron con ellos.

En el comunicado final, los ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales del G-20 dijeron estar "profundamente decepcionado" por los retrasos. "Aprovecho esta oportunidad para instar a Estados Unidos a implementar estas reformas como algo urgente", dijo el jefe del Tesoro de Australia, Joe Hockey, a periodistas en el marco de las reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial. Las reformas duplicarían los recursos del Fondo y darían un mayor poder de votación a países como los llamados BRICS -Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.

El Congreso de Estados Unidos se ha negado a aprobar la reforma, que fue acordada en el 2010, y la situación opacó incluso la crisis en Ucrania y los efectos de las políticas monetarias ultra expansivas en las economías avanzadas en las discusiones. Algunos republicanos se han quejado de que los cambios costarían demasiado en un momento en que Washington está lidiando con un enorme déficit de presupuesto. La reforma también enfrentó el rechazo de una creciente tendencia aislacionista de la influyente ala del Tea Party en los republicanos. Si Washington no ratifica las reformas este año, el G-20 dijo que pediría al FMI que desarrolle posibles nuevas medidas.

Una fuente dijo que Brasil había presionado por una postura más dura. El país quería exigir al FMI que comenzara a trabajar ahora para determinar las opciones que se implementarán si Estados Unidos no cumple con el plazo, una idea que fue presentado en un borrador inicial del comunicado. "El final del año para mí es el último plazo", dijo el Ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, posteriormente a través de un intérprete. "Para mí, cuatro años esperando es demasiado", agregó.

EL G-20, que tiene cuidado de concentrarse en la economía y no la política, dijo que estaba observando la crisis en Ucrania atento a cualquier riesgo para la estabilidad económica y financiera. La economía de Ucrania cayó en el caos después de las protestas populares en Kiev que llevaron a la destitución del presidente Viktor Yanukovich y motivaron la anexión de Crimea por parte de Rusia, desatando la peor disputa entre Occidente y Moscú desde la Guerra Fría.

A pesar de la crisis internacional, el australiano Hockey dijo que "no hubo tensiones" al tratar el tema y que hubo "buena voluntad" en la sala de la reunión del G-20. "Sólo se reconocieron en la discusión general los riesgos geopolíticos en todo el mundo; No hubo una discusión específica sobre Ucrania", dijo Hockey, quien coordinó las reuniones bajo la presidencia del G-20 de Australia. Rusia, miembro del G-20, no fue mencionada específicamente en el comunicado. La fuente del G-20 dijo que no hubo discusiones sobre las sanciones contra el país, que ya ha sido castigado por Estados Unidos y la Unión Europea.

El ministro de Finanzas de Alemania, Wolfgang Schaeuble, dijo que los máximos funcionarios de finanzas del Grupo de los 7 países desarrollados, que se reunieron el jueves, donde decidieron trabajar juntos para neutralizar la crisis y acordaron que Rusia debe ser parte de la solución. "Todos acordamos que tenemos que resolver este problema juntos", dijo Schaeuble a periodistas. "Rusia tiene que ser parte de la solución y "nosotros no queremos dificultarles eso", agregó. Hockey dijo que espera que Rusia asista a la cumbre de líderes del G-20 en noviembre.

El comunicado del G-20 no mencionó explícitamente la política monetaria y eliminó una referencia del comunicado del grupo en febrero que hacía hincapié en que los bancos centrales deberían ser cuidadosos a la hora de retirar el estímulo. Sin embargo, los países prometieron brindar "una comunicación clara y oportuna" de sus acciones, con un ojo en las consecuencias globales a medida que se "recalibran" las políticas.

El retiro gradual de la agresiva política monetaria expansiva de la Reserva Federal de Estados Unidos ha golpeado a las monedas de las economías emergentes como India y Argentina, debido a que los inversores han abandonado en masa los mercados de mayores rendimientos.