Publicado: 21.02.2014 11:57 |Actualizado: 21.02.2014 11:57

El G-20 ultima un acuerdo para impulsar el crecimiento a nivel global

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Los viceministros de Finanzas de los países del Grupo del 20 (G-20) ultimaron este viernes en Sídney los acuerdos para sostener el crecimiento económico mundial y acelerar la salida a la crisis. Australia, que preside este año las reuniones del G-20, sumó los apoyos de España, Reino Unido y Estados Unidos, entre otros países, a su plan de acelerar el crecimiento global que llevará mañana y el domingo a la reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del grupo.

El tesorero federal de Australia, el conservador Joe Hockey, quiere un compromiso para crecer más allá del 3,7% previsto para este año por el Fondo Monetario Internacional (FMI) a través de mayores inversiones en infraestructuras.

El ministro español de Economía y Finanzas, Luis de Guindos, que representa a España como país invitado, apoyó la iniciativa australiana, según fuentes oficiales. También respaldaron la propuesta el titular británico del ramo, George Osborne, que calificó la propuesta de "un buen objetivo", y el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Jack Lew. No obstante, Lew alabó sobre todo las iniciativas para promover la estabilidad financiera y en particular la cooperación tributaria para combatir la evasión fiscal de las grandes empresas, otros de los puntos clave en la reunión de este fin de semana.

La reunión de viceministros coincidió con la presentación del informe Avanzando hacia el crecimiento 2014 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), calificado por su secretario general, Ángel Gurria, como una "hoja de ruta" para el debate del G-20. Este informe enfatiza la necesidad de poner en marcha reformas estructurales para evitar una era de bajo crecimiento en un contexto de fuerte desempleo estructural y desaceleración de la productividad. El jueves, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, consideró que existe "potencial para hacer más y hacer las cosas mejor si algunos países adoptan algunas medidas" que sean correctas para impulsar el crecimiento y crear mayor empleo.

Al impulso del crecimiento también se han sumado los empresarios del Business 20 (B-20), que celebró también una mesa redonda con representantes del G-20 en materia de infraestructura, una de las piedras angulares del crecimiento. Los empresarios pidieron a los gobiernos, en el marco de las reuniones del B-20, que contribuyan a facilitar la inversión de unos 57 billones de dólares (41 billones de euros) en las próximas dos décadas para impulsar el crecimiento mundial.

La agenda de esta reunión en Sídney estará previsiblemente marcada por el retiro del estímulo monetario por parte de la Reserva Federal y su impacto en los mercados de las economías emergentes, una medida que Australia ve con beneplácito pero que ha motivado llamamientos para que una mayor coordinación. Esta semana, en un informe preparado para la reunión del G-20 en Sídney, el Fondo Monetario Internacional alertó de los riesgos de un retiro "prematuro" de los estímulos monetarios, que afectan particularmente a Argentina, Sudáfrica, Indonesia y la India, este último particularmente crítico a la medida estadounidense.

A este respecto, el jefe del Tesoro de EEUU aseveró que los mercados emergentes deberían dar sus propios pasos para "poner en orden su casa fiscal e implementar reformas estructurales", una visión que comparten también los ministros de Alemania y Reino Unido.

El G-20 contará también con la presencia presidenta de la Reserva Federal estadounidense, Janet Yellen y el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, mientras que faltarán, entre otros, los titulares de Finanzas de México, Sudáfrica y Brasil. El G20 cuenta entre sus miembros a la Unión Europea, el G-7 (EEUU, Canadá, Japón, Alemania, Reino Unido, Italia y Francia), además de Corea del Sur, Argentina, Australia, Brasil, China, India, México, Indonesia, Arabia Saudí, Suráfrica, Turquía y Rusia. Australia además ha invitado a su vecino Nueva Zelanda.