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Gadafi, dispuesto a morir combatiendo a las "ratas que crean los disturbios"

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El líder libio, Muamar el Gadafi, aseguró ayer en un discurso en la televisión estatal que no abandonará el poder, que está "dispuesto a morir en Libia" y a combatir a "las ratas que crean los disturbios" hasta la "última gota" de su sangre.

En una intervención desafiante desde las ruinas de una de sus casas en Trípoli bombardeada por Estados Unidos en 1986 y convertida ahora en una especie de museo que el régimen denomina "Casa de la Resistencia", Gadafi instó a hacer frente a partir de esta noche a los manifestantes a los libios que le "amen".

Enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad y un intenso intercambio de disparos se registraron en el centro de Trípoli al término del discurso de Gadafi, según el canal de televisión qatarí Al Yazira.

La cadena agregó que los enfrentamientos y los disparos se produjeron en el barrio de Bin Ashur y en la avenida Al Yumhuriya, en el centro de la capital.

La organización Human Rights Watch (HRW) afirmó que desde el domingo al menos 62 personas han muerto en Trípoli a causa de la represión policial y militar contra manifestantes de la oposición.

Ese número se corresponde con los cadáveres que han llegado a las morgues de dos hospitales de la capital libia, según fuentes médicas citadas por HRW en un comunicado.

El ministro de Interior libio y general del Ejército, Abdul Fatah Yunis, anunció ayer su dimisión e instó a las fuerzas armadas a unirse al pueblo en su lucha por sus legítimas demandas, según Al Yazira.

También han renunciado los embajadores de Estados Unidos, Polonia, India, Indonesia, Australia, Malasia, Bangladesh y el embajador ante la Liga Árabe, con sede en El Cairo.

Asimismo han presentado su renuncia el número dos de Libia ante la ONU y otro diplomático de alto rango acreditado ante el Gobierno de Pekín.

La cadena Al Yazira entrevistó al embajador libio en la India, Ali el Essawi, quien denunció que Trípoli "está ocupada por mercenarios" y que se está utilizando al Ministerio de Asuntos Exteriores "contra los libios".

"Están haciendo cosas terribles contra la gente", agregó el diplomático refiriéndose al uso de la fuerza de la policía y el Ejército contra los participantes en las manifestaciones que estallaron el pasado día 17.

"Gadafi debe renunciar para que se pare este baño de sangre. No tiene ninguna legitimidad", agregó el ahora exembajador libio en Nueva Delhi.

Al Yazira también recogió en su sitio de internet declaraciones del diplomático acreditado ante la Casa Blanca, Ali Aujali, que pidió la renuncia de Gadafi al no existir otra solución para la crisis política que vive el país.

"¿Cómo puedo apoyar a un Gobierno que está matando a nuestro pueblo? Lo que he visto con mis ojos no es aceptable en absoluto", agregó.

El Consejo de Seguridad de la ONU condenó ayer los actos de violencia contra la población libia por parte del régimen de Gadafi, a quien pidió que asuma responsabilidades por lo ocurrido y cumpla con la obligación de proteger a los civiles

El máximo órgano de la ONU está muy "preocupado por la situación en Libia y condena firmemente los actos de violencia allí ocurridos", dijo la presidenta de turno del Consejo, la embajadora de Brasil, Maria Luiza Ribeiro Viotti.

La secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, reiteró ayer que la violenta represión que ejerce el régimen libio contra los manifestantes que reclaman en ese país mayores derechos es "completamente inaceptable" y "tiene que parar".

Clinton dijo que el mensaje de la comunidad internacional a Libia "es muy claro y no deja lugar a equívocos: no hay duda de que la violencia tiene que parar" y que el Gobierno de Muamar el Gadafi, tiene que respetar los derechos universales del pueblo libio.

Por su parte, seis relatores de derechos humanos de Naciones Unidas pidieron que "cese la matanza" en Libia, y recordaron al Gobierno de ese país que las violaciones contra los derechos humanos cometidas durante los últimos días pueden constituir "crímenes contra la humanidad".

"Al llevar a cabo una matanza de su propia población, el Gobierno de Libia es culpable de cometer graves violaciones de los derechos humanos que podrían constituir crímenes contra la humanidad", reza el comunicado distribuido por los relatores.

Al contrario que la opinión generalizada en todo el mundo, el ex presidente cubano Fidel Castro y el gobernante nicaragüense, Daniel Ortega, se solidarizaron ayer con Gadafi.

En su última "Reflexión", publicada ayer, Castro, que llegó al poder en 1959, diez años antes que Gadafi, y fue presidente hasta que en 2008 delegó en su hermano Raúl por una enfermedad, afirmó que la OTAN, por orden de Estados Unidos, va a intervenir en Libia, "tal vez en cuestión de horas".

Por su parte, la Liga Árabe decidió ayer suspender la participación de Libia, que ostenta la presidencia rotatoria de la organización, en todas sus reuniones, durante una sesión extraordinaria de sus delegados permanentes celebrada en El Cairo.

Según un comunicado, "se suspende la participación de las delegaciones gubernamentales de Libia en las reuniones del Consejo de la Liga Árabe y de todos los organismos dependientes hasta que las autoridades libias cumplan los requerimientos" de la organización panárabe.

Libia, ostenta en la actualidad la presidencia anual de la Liga Árabe, que, en principio, debería traspasar a Irak el próximo mes de marzo.

La Liga condenó "los crímenes perpetrados contra las manifestaciones pacíficas que se llevan a cabo en varias ciudades y en la capital, Trípoli".

Asimismo, expresó su "fuerte rechazo a las acciones de violencia contra los civiles, que no tienen ninguna justificación, y de forma especial el reclutamiento de mercenarios extranjeros".

También, criticó "el uso de balas y armas pesadas para reprimir a los manifestantes, ya que supone violaciones graves de los derechos humanos y de la legalidad internacional".

La Liga Árabe también instó a las autoridades libias a permitir a los medios de comunicación trabajar libremente y a asegurar la llegada de ayuda médica urgente para los heridos.

El Gobierno de Perú anunció la ruptura de relaciones diplomáticas con el régimen de Gadafi, el primer país en anunciar una medida semejante.