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Gallardón aparca ambiciones y cree que sería agradable soñar con Aguirre

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El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, ha aparcado hoy sus ambiciones, ha hecho gala de su centrismo y su lealtad a Mariano Rajoy, ha defendido sin resquicios las tesis actuales de su partido y hasta ha asegurado que sería "agradable" soñar con Esperanza Aguirre.

En la novena edición del programa de RTVE "Tengo una pregunta para usted", el alcalde de Madrid, que ha contestado durante casi una hora y media 27 preguntas, muchas menos que anteriores invitados, ha abogado por no reformar la ley del aborto y por no introducir la ideología en la escuela con la asignatura de Educación para la Ciudadanía.

Después del precio del café de José Luis Rodríguez Zapatero, del sueldo de Mariano Rajoy o de la promesa de Luis Aragonés de hacer el Camino de Santiago si España ganaba la Eurocopa, la anécdota de Ruiz-Gallardón ha sido su contestación a la pregunta de Javier, un empresario turístico de 25 años de Cáceres: "¿qué es más duro, soñar con Esperanza Aguirre o levantarse escuchando a Jiménez Losantos?.

"No tengo ninguna de las dos experiencias, pero en todo caso estoy convencido de que (la primera) sería un sueño agradable -ha contestado entre risas a la primera parte de la pregunta- y lo otro, como no lo hago, no puedo opinar".

En torno al periodista de la COPE, condenado por injurias contra él por decir en antena que no le importaban los muertos del 11-M con tal de llegar al poder, ha girado una de las respuestas más serias del alcalde de Madrid:

"Me sorprende y me duele especialmente que esa injurias y esa difamación se produzcan desde la emisora que pertenece a la Iglesia en España", ha contestado.

A los 15 minutos de programa, Ruiz-Gallardón -que luego se ha quedado una hora respondiendo más preguntas ya sin cámaras- había tenido ocasión de asegurar que, aunque nunca le ha parecido mal la ambición en política, porque es "un instrumento para cambiar las cosas", la suya es que Mariano Rajoy llegue a La Moncloa.

Más solemne se ha puesto al defender el centro con una metáfora náutica: "la parte de la nave que rompe las olas es la proa, y la proa está en el centro, ni a babor ni a estribor"; para acabar afirmando que está "absolutamente cómodo" en el PP, "y después del Congreso de Valencia con más fuerza todavía".

Tan cómodo está en su partido que casi ha invitado a Rosa Díez a dejar el suyo para militar en el PP.

Sobre el aborto, ha opinado que "es un fracaso siempre, es sin duda ninguna el acontecimiento más doloroso que le puede ocurrir a una mujer", pero que la actual legislación, con la que gobernó el PP, es "adecuada".

"No acabo de entender y no comparto la propuesta de modificación, no concretada todavía, que el Partido Socialista quiere introducir", ha manifestado Ruiz-Gallardón, que ha asegurado que la postura del PP al respeto "nada tiene que ver con la religión" y ha admitido que "algo estamos haciendo mal cuando hay tantas mujeres que abortan en España".

Respecto la asignatura Educación para la Ciudadanía ha reconocido que "la ley hay que cumplirla" pero "no tiene mucho sentido que en una asignatura donde lo que se está tratando precisamente es la conciencia se prohíba la objeción de conciencia a los padres".

Como ha ocurrido en otros programas, una discapacitada, en este caso Oliva, funcionaria de Pinto de 52 años, ha puesto en algún apuro a Ruiz-Gallardón, que al final ha optado por reconocer que él no sería capaz de vivir en una silla de ruedas ni tres días.

Aparte de la anécdota del sueño con Aguirre, se ha visto obligado a decir que no fuma y que no tenía cigarrillos a Matías, un estudiante sevillano de 23 años, que sólo le ha preguntado si tenía tabaco, y al que ha pedido, como a Mallo, estudiante coruñesa de 18 años, que de "un paso adelante" y participe, sin conformarse con criticar a los políticos.