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Gallardón convocó un concurso para el ‘minivaticano’ en 2008

La Iglesia ha sido informada en todo momento, pero la oposición política en el Ayuntamiento de Madrid, no. Urbanismo presentó el plan a un certamen europeo de arquitectura hace un año

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El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón (PP), dio los primeros pasos para que se construyera el polémico minivaticano en la ciudad a comienzos de 2008, un año antes de que el pleno municipal aprobase el permiso de edificación del complejo eclesiástico, que se erigirá sobre suelo cedido al Arzobispado. Gallardón presentó el proyecto de construcción al prestigioso concurso de arquitectura Europan sin que la iniciativa estuviera aún respaldada legalmente por el Ayuntamiento.

La propuesta para el concurso arquitectónico partió del área de Urbanismo 'hace ya casi un año', según confirman desde el propio Ayuntamiento, mientras que el consistorio no aprobó las 'condiciones de integración y de ordenación' del emplazamiento hasta el pleno del pasado 27 de febrero.

La presentación a concurso del proyecto de edificación del minivaticano no fue mencionada por nadie del equipo de Gallardón ni en el pleno de aprobación del plan, ni en las innumerables sesiones previas en las que este asunto se trató en el municipio. 'La delegada de Urbanismo nos ocultó a todos que Madrid ya había presentado este proyecto a concurso', denuncia Ángel Lara, concejal de IU y vecino del lugar donde se construirá la ciudad de la Iglesia.

'El Ayuntamiento sólo se ha comprometido a desarrollar el proyecto ganador a nivel de proyecto básico', asegura a Público Ángel Luis Fernández, director general de la Oficina de Centro, organismo dependiente de área de Urbanismo encargado de presentar al Europan el proyecto.

Según la propuesta planteada por Urbanismo, el reto de los arquitectos es doble: 'El reequipamiento dotacional público del ámbito y la ejecución de nuevas dotaciones privadas del Arzobispado'. Aunque el Ayuntamiento todavía no lo había aprobado, estos son los dos ámbitos en los que pretende actuar el plan parcial. Por un lado, las obras del minivaticano; y por otro, equipamientos públicos para los vecinos en los alrededores.

Esto es, el consistorio que dirige Gallardón busca ideas también para el proyecto propiedad de la archidiócesis. Es decir, no diferencia lo público de lo privado, a pesar de que la defensa del proyecto por parte del PP y de la Iglesia consistía precisamente en destacar el carácter particular de los terrenos sobre los que se edificará el complejo eclesiástico, en cuyo impulso ha participado de forma activa el cardenal de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, Antonio María Rouco Varela.

'El Ayuntamiento no cede a la Iglesia ni un sólo metro cuadrado de solar, sino únicamente edificabilidad sobre terrenos que ya eran propiedad de la Iglesia', defendía en una nota reciente la archidiócesis. La entidad religiosa olvidaba mencionar que esos 25.000 metros cuadrados de terrenos, antes públicos y ahora privados, habían sido cedidos por el municipio previamente a la Iglesia a través de numerosas concesiones, que se iniciaron en 1985.

Si bien ningún partido de la oposición conocía hasta ayer las intenciones del alcalde, el plan sometido al concurso del Europan ha contado en todo momento con el visto bueno de la Iglesia. 'El Arzobispado ha sido informado en repetidas ocasiones y no ha planteado más obstáculos que la garantía de que las soluciones no serán vinculantes sobre sus propiedades', reconoce el responsable de la Oficina del Centro.

'Se trata de actuar sobre uno de los emplazamientos más emblemáticos de la ciudad por su posición estratégica en la valiosa cornisa oeste de Madrid, imagen espléndida de la ciudad', explica el documento que leerán los arquitectos europeos interesados en participar en el concurso abierto por Gallardón. Curiosamente, son los mismos argumentos que esgrimen los vecinos del barrio de Las Vistillas para reclamar que no se edifique en este emblemático lugar.

El concurso Europan, que lanzó su última edición el pasado 19 de enero, es uno de los más populares y prestigiosos de Europa. En él compiten arquitectos menores de 40 años. Aunque el fallo del jurado no es vinculante para las entidades que presentan los emplazamientos -en este caso el Ayuntamiento de Madrid-, lo cierto es que las cinco propuestas presentadas en anteriores ediciones por la capital se han edificado luego tal y como las idearon los arquitectos ganadores. La maqueta ganadora del concurso se dará a conocer el 18 de enero del año próximo.

Las asociaciones vecinales han convocado una manifestación para el próximo domingo, 29 de marzo, que discurrirá por la zona de la polémica. Arrancará desde los Jardines de las Vistillas y discurrirá hasta la sede del arzobispado madrileño, en la Catedral de la Almudena. Además, desconfían rotundamente de las intenciones del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, al presentar el proyecto de ‘minivaticano’ y aledaños al Europan.

Desde su perspectiva, esta decisión únicamente servirá para limpiar la imagen del consistorio, gracias al prestigio que este concurso de arquitectura atesora. “Se construirán los edificios de la Iglesia y los equipamientos públicos se quedarán en la maqueta”, afirma la responsable jurídica de la Asociación de Vecinos de la Cornisa-Vistillas, Josefa Gallardo. “A la Iglesia le sobra el dinero para llevar a buen término todas sus intenciones, pero el Ayuntamiento está cargado de deudas”, denuncia Gallardo.

Los vecinos de la zona llevan movilizados más de 20 años, cuando en 1985 la Iglesia comenzó a plantear al gobierno municipal sus primeras intenciones de edificar en esas históricas zonas verdes una biblioteca de 13.000 metros cuadrados.