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El ganador del Tusquets desmonta la "fábula" de la Transición española

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"Todo está perdonado", ganadora del sexto Premio Tusquets Editores de Novela, pretende desmontar con humor la "fábula" de que la Transición española fue una época modélica y pacífica, en palabras de su autor, el asturiano Rafael Reig.

"He tenido la suficiente memoria para poner en entredicho la versión oficial", contraatacó Reig en la rueda de prensa donde se dio a conocer el fallo, en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), mayor cita editorial del mundo hispano.

La novela comienza como un "thriller" de carácter teológico -alguien está envenenando las hostias consagradas- y relata la historia reciente de España a través de tres generaciones de una familia en el bando ganador de la Guerra Civil española (1936-39).

"Los padres ganaron la guerra y los hijos ganaron la paz", define el escritor a su obra. Tras ellos, queda el dilema de aceptar completa o sólo parcialmente esa herencia producto de una brecha que dividió el país y deja sentir sus efectos mucho después.

Reig, nacido en 1963, se pregunta si, tal y como decía Cánovas del Castillo, España está en manos de unas doscientas familias, si en realidad no vivimos "en una oligarquía administrada con formas de democracia".

"La Transición es una gran ficción", expresó por su parte durante el fallo la escritora Almudena Grandes, miembro del jurado que concedió el premio.

Grandes consideró que dicho periodo es tan importante para muchos escritores porque fue "el momento fundacional" de la vida que han vivido, y puso en entredicho la idea vendida desde los poderes de que "tres o cuatro padres de la Patria" legaran a la sociedad una democracia fundada a sí misma "como el Espíritu Santo".

La autora mencionó algún episodio de violencia ocurrida en esa época supuestamente modélica, y Reig recordó cómo ir vestido de una determinada forma en algunas zonas podía ser motivo de agresión.

Pese a todo, "Todo está perdonado" no es una novela realista, ya que introduce elementos ficticios y casi esperpénticos: un Madrid invadido por Estados Unidos y máquinas de hostias consagradas en los bares, por ejemplo.

De alguna manera, el libro puede cerrar una trilogía que su autor inició con "Sangre a borbotones" y continuó con "Guapa de cara".

Reig, que dijo haber esperado pasar "de joven promesa a malogrado sin estaciones intermedias", cuenta en su haber con ocho volúmenes publicados -ficción, ensayo y recopilación de prensa- y ejerce la crítica literaria.

"Y no con escritores finlandeses muertos, sino con colegas y compañeros". Según Grandes, es un crítico de pluma aguerrida.

Tusquets publicará el libro en marzo de forma simultánea en España, México y Argentina.

El premio brindará a su autor una dotación económica de 20.000 euros.

Reig elogió la calidad del certamen, ya que, de sus seis ediciones, dos han sido declaradas desiertas, lo que es garantía de que se busca la calidad.

En anteriores ocasiones han sido galardonados el colombiano Evelio Rosero ("Los ejércitos", 2006), el mexicano Elmer Mendoza ("Balas de plata", 2007) y el argentino Sergio Olguín ("Oscura monótona sangre", 2008).

Este año, el jurado ha estado compuesto por los escritores Juan Marsé, Almudena Grandes, Juan Gabriel Vásquez y Sergio Olguín, y por la directora editorial de Tusquets, Beatriz de Moura.

El fallo, por mayoría, argumentó su decisión en "la ambición de una novela compleja que, sin dejar de lado el humor, recupera la historia reciente de España y la reinterpreta con un enfoque inédito en la literatura hispana".

En total se recibieron 360 obras aspirantes al premio de este año: 165 desde España, 123 de México y 72 de Argentina.