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Garmendia reconoce que España lleva seis años de atraso en Bolonia

La ministra asegura que entre 1999 y 2005 "no se hizo nada" por adaptar la Universidad a Europa

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La ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, actual responsable de la política universitaria española, admitió el miércoles que España ha perdido demasiado tiempo en su adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), más conocido como plan Bolonia. 'No se ha hecho nada desde 1999 [cuando arrancó el proceso] hasta 2005 para adaptar los títulos universitarios', declaró la ministra en un acto organizado por Europa Press.

Varios rectores reaccionaron a las declaraciones de Garmendia culpando al propio Gobierno de la lentitud del proceso. En concreto, recordaron que los reales decretos que regulan los nuevos títulos universitarios fueron aprobados entre 2007 (tres años después de la llegada al poder del PSOE) y 2008.

La fecha límite de adaptación de los títulos universitarios al modelo que homologa las carreras en Europa es 2010. En España sólo 16.000 alumnos (sobre un total de1,3 millones) estudian ya con el nuevo sistema.

La precipitación en la implantación del plan Bolonia ha provocado rechazo en muchos sectores del campus. Los estudiantes creen que el grado (anterior licenciatura) ha perdido valor en favor del máster; los rectores reclaman que la financiación no ha sido la adecuada (piden 100 millones de euros) para una reforma que exige cambiar incluso la fisonomía de las aulas; y algunos profesores han alentado el rechazo entre los estudiantes al proceso, según dijo a Público la vicerrectora de grado de la Universidad Carlos III de Madrid,Isabel Gutiérrez.

La ministra no quiso señalar a los docentes como los hostigadores de la revuelta anti-Bolonia, pero les reclamó 'valentía' para dar 'un paso adelante' y explicar a los alumnos las ventajas que el EEES ha demostrado en las facultades donde ha entrado en vigor.

El presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), Ángel Gabilondo, que también participó en el acto, advirtió luego del peligro de caer en el 'paternalismo' al responsabilizar al profesorado de las protestas de algunos alumnos. 'Hay que tener en cuenta que son mayores de edad y piensan por ellos mismos', opinó.

Las protestas, tanto de alumnos como de docentes, han sido más intensas en las facultades de humanidades. Muchos de esos profesores creen que Bolonia amenaza sus carreras desde dos vertientes: un supuesto enfoque empresarial del diseño de los títulos y el recorte en años de los planes de estudio. El máximo representante de los rectores admitió que sería muy beneficioso para la credibilidad de la reforma que Bolonia estuviera implantado en más universidades con oferta académica en ciencias y humanidades.

Garmendia excusó de su retraso en la adaptación a los requisitos del plan Bolonia a las universidades grandes. 'Aquellas que tienen 500 años lo tienen más difícil', explicó. En la Universidad Complutense de Madrid, no obstante, aunque ya han recibido el visto bueno de la ANECA (Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación) a buena parte de su nuevo catálogo de carreras, han preferido esperar para ofrecer los nuevos títulos. 'Preferimos no correr demasiado para hacer las cosas bien', aclaraban fuentes de este centro.

La ministra señaló que desde 2005 se han invertido 50 millones para facilitar el paso de las universidades a Bolonia. Sin embargo, ni en la Carlos III (con toda su oferta adaptada) ni en la Complutense conocen qué proyectos ha financiado esa inversión.

El rector de la Carlos III asegura que la adaptación al EEES ha sido realizada sin dinero extra. Las comunidades autónomas son las que gestionan esa financiación, que en 2009 alcanza los 16 millones. Desde el Ministerio de Ciencia aseguran que 13 de los 16 millones están comprometidos para proyectos de implementación de los nuevos títulos, y tres más, para la gestión de este cambio.

Garmendia, criticada varias veces por el PP por no haber dado la cara ante las protestas estudiantiles, señaló que en los últimos meses ha visitado 48 de las 74 universidades españolas para explicar en qué consiste Bolonia. Aún así, admitió que los esfuerzos por dar información 'no han calado' y achacó parte de la culpa de la revuelta a 'un problema de desinformación'.

La ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, responsable de la política universitaria, anunció que el Estatuto del Estudiante estará listo el próximo mes. El objetivo del Ministerio es que este marco canalice las demandas de los alumnos. En este sentido, Garmendia calificó los últimos conflictos relacionados con la reforma de Bolonia como un movimiento asambleario más dentro de la facultad. 'Lo que ocurre es que en esta ocasión se le ha dado más voz', matizó.

La ministra aseguró que el Estatuto ha sido negociado con las asociaciones de estudiantes desde abril. Según avanzó, un consejo de estudiantes con mensaje único mejorará la gestión de la educación superior. La ministra se felicitó por los buenos resultados que ha obtenido de las reuniones de su departamento con los estudiantes. En su opinión, el consejo de universidades de los rectores y el de política universitaria de las comunidades autónomas funcionan mejor cuando trabajan en comisiones mixtas con los alumnos.