Público
Público

El gasto de la prestación por desempleo desborda al Gobierno

Las solicitudes se disparan y la cuantía ya supera en julio las previsiones del Ejecutivo para todo el año.

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

La pésima evolución del paro está haciendo saltar por los aires las previsiones que los ministerio de Empleo y Hacienda habían hecho sobre el gasto en las prestaciones por desempleo: tanto Fátima Báñez como Cristóbal Montoro esperaban que la cuantía de dicha prestación bajara un 5% en 2012.

La realidad, sin embargo, es otra bien distinta: hasta el 31 de julio el gasto en esta partida había aumentado un 5,4% hasta alcanzar los 18.455 millones de euros. Sólo en el pasado mes de julio el Gobierno gastó 2.593 millones, un 8,1% más que el mismo mes del año anterior. 

En lo que va de año, 203.275 personas se han apuntado al paro en las oficinas de empleo. Los beneficiarios de la prestación a 31 de julio eran 2.922.78, un 5,9% más que un año antes. También cobran más: la retribución media de cada parado es de 909,7 euros, lo que supone un aumento sobre el mismo mes del año anterior de 15,5 euros, un 1,7% de incremento.

Pese a que hay más beneficiarios y que cobran más, ha descendido el ratio de cobertura del sistema: sólo el 67,30% de los parados recibe la prestación cuando hace un año la prestación alcanzaba al 71,4% de los desempleados.

Pero no sólo crece el gasto: también se han disparado las altas y solicitudes de nuevas prestaciones. En julio hubo 1.026.710, un 23,5 % más, y se tramitaron 956.314 altas, lo que supone un incremento del 23%. Especialmente notable es el crecimiento de las solicitudes de las prestaciones contributivas, las más caras, hasta un 34,4%. Las altas para percibir una prestación contributivas crecieron en julio un 33%.

Ante estos datos, no resulta muy difícil concluir que las previsiones del Gobierno pecaban de optimistas. No parece que de aquí a final de año el Gobierno pueda enderezar el rumbo: el recorte de la prestación anunciado por Mariano Rajoy el pasado mes de julio no tendrá efecto hasta el próximo mes de enero, cuando la cuantía de la prestación pase a ser el 50% de la base reguladora en lugar del 60% en el sexto mes de percepción. Hasta entonces, todo apunta a que el gasto de la prestación siga su tendencia al alza.