Publicado: 02.05.2014 18:05 |Actualizado: 02.05.2014 18:05

La Generalitat cobrará a los bancos entre 500 y 1.650 euros por cada piso vacío

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La Generalitat, que en un principio planteó cobrar a los bancos por la superficie que sumaban sus viviendas vacías, ha decidido finalmente hacerlo por cada piso vacío una cantidad anual que oscilará entre 500 y 1.650 euros, informa el Gobierno catalán. Otra de las novedades del anteproyecto de ley del impuesto sobre viviendas vacías, que el Govern ha sacado a información pública, es que un banco podrá obtener una bonificación del 100 % en este impuesto -hasta ahora solo se consideraba un 75 %- si destina a alquiler asequible el doble de viviendas de las que tiene vacías. Es decir, que si una entidad financiera acumula 1.000 viviendas que llevan vacías sin justificación al menos dos años y destina un total de 2.000 a alquiler a precios asequibles, no pagaría nada.

El ámbito de aplicación de la ley no es toda Cataluña, sino un conjunto de 70 municipios que determinará la Generalitat y en los que existe "una demanda acreditada de vivienda". Otro aspecto novedoso del anteproyecto dado a conocer hoy es que si en marzo el conseller de Territorio y Sostenibilidad, Santi Vila, fijó la recaudación potencial del impuesto entre los 13 y los 25 millones de euros, ahora el Govern ha rebajado la banda baja de la recaudación y calcula que se ingresarán anualmente "entre 8 y 25 millones de euros", que se destinarán a financiar políticas de vivienda.

El Govern dice que no quiere recaudar dinero, sino presionar a los bancos

En un comunicado, el departamento de Economía de la Generalitat, del que formalmente depende la ley, ha informado hoy de la puesta en marcha del trámite de información pública y ha precisado que espera que el proyecto llegue al Parlament en julio. La Generalitat siempre ha argumentado que este impuesto, que ha disgustado a la banca y que el Govern quiere que se aplique ya en 2015, no tiene una finalidad recaudatoria, sino que busca presionar a bancos y otras entidades como la Sareb, el llamado 'banco malo', que acumulan pisos vacíos, para que los pongan en alquiler a un precio asequible.

El anteproyecto de ley precisa que las entidades que acumulen hasta 120 pisos vacíos en esos 70 municipios -poblaciones que no aparecen en el anteproyecto de ley, sino que se definirán posteriormente-, pagarán 500 euros al año por piso vacío; las que tengan entre 120 y 600 pisos, deberán abonar 825 euros, mientras que si la bolsa de pisos vacíos supera los 600, el tipo marginal será de 1.650 euros por piso vacío.

No obstante, habrá bonificaciones; además de la del 100 %, ya mencionada, si la ratio de viviendas destinadas a un alquiler asequible respecto al número total de pisos vacíos gravados por el impuesto está entre el 5 y el 10 %, la bonificación de la cuota alcanzará el 10 %. Si la mencionada ratio está entre el 10 y el 25 %, la bonificación será del 30 %; en el caso de que la proporción esté entre el 25 y el 40 %, la bonificación será de un 50 %, y si el número de pisos destinados al alquiler supera el 40 %, la bonificación será del 75 %.

Catalunya tiene 450.000 viviendas vacías y 80.000 pisos sin estrenar

Por otra parte, el anteproyecto de ley recoge una especie de blindaje del impuesto de ámbito catalán respecto al ámbito local. En el caso de que el Gobierno español permitiera a los ayuntamientos que aprobaran un recargo sobre el IBI para gravar el supuesto de pisos vacíos, el Govern ha incluido una disposición adicional en el anteproyecto de ley que prevé que, en ese caso, el impuesto autonómico se aplicaría en lugar del municipal, y a cambio los ayuntamientos recibirían una compensación.

La Generalitat calcula que actualmente hay 80.000 viviendas nuevas pendientes de vender en Cataluña y unos 450.000 pisos vacíos, y estima que serían susceptibles de pagar el impuesto a los pisos vacíos entre 10.700 y 21.700 pisos en manos de los bancos que están situados en unos 70 municipios catalanes con mayor demanda de vivienda. La administración catalana justifica un impuesto de este tipo para reducir la bolsa de viviendas vacías en manos de las entidades financieras, y recuerda que este tributo ya existe en Francia, el Reino Unido o Dinamarca.