Público
Público

Georgia acusa a Rusia de incumplir la retirada y prolonga el estado de guerra

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Georgia prolongó hoy por dos semanas el estado de guerra tras denunciar que Rusia ha incumplido su compromiso de retirar antes del viernes sus tropas del territorio georgiano a las regiones separatistas de Osetia del Sur y Abjasia.

El Parlamento georgiano aprobó la petición del presidente, Mijaíl Saakashvili, quien argumentó que la prórroga era necesaria "debido a que las tropas rusas permanecen en Georgia en violación del acuerdo de alto el fuego".

El estado de guerra fue implantado en el país caucásico para dos semanas el 8 de agosto, cuando el Ejército ruso entró en Georgia para defender a la separatista Osetia del Sur de un ataque de las tropas georgianas, y después bombardeó y ocupó vastas zonas en el interior del Estado georgiano.

Los presidentes de EEUU, George W. Bush, y de Francia, Nicolas Sarkozy, instaron anoche a Rusia a que "prosiga y finalice" la retirada de sus tropas de Georgia, apenas dos horas después de que el ministro de Defensa ruso, Anatoli Serduikov, anunciara el fin de este proceso al jefe del Kremlin, Dmitri Medvédev.

En Moscú, Anatoli Nogovitsin, subjefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, insistió hoy en que las tropas completaron el viernes su repliegue a Osetia del Sur y Abjasia y "desbloquearon todas las carreteras" fuera de ambas zonas de conflicto.

El general ruso indicó que en las franjas de seguridad en torno a ambas regiones fueron instalados 36 puestos militares, 18 en cada una, a cargo de 2.142 efectivos de las fuerzas de paz rusas en Abjasia y de otros 452 en Osetia del Sur.

Los puestos de las fuerzas rusas en la zona de seguridad en el perímetro a Osetia del Sur forman una franja de entre 8 y 16 kilómetros, explicó, y en Abjasia la franja es de doce kilómetros fuera y dentro de la región, a lo largo del fronterizo río Inguri.

Sin embargo, Tiflis denunció que los militares rusos mantienen bajo su control zonas estratégicas del país y varias localidades, como el puerto de Poti en el mar Negro y la ciudad de Senaki, en el oeste del país, cerca de Abjasia.

El caso es que la zona de seguridad diseñada por el mando militar de Rusia incluye prácticamente toda Georgia central y deja bajo control de las tropas rusas comunicaciones vitales del país.

"La situación solo ha mejorado ligeramente tras el repliegue de las principales unidades de Rusia, pero sus tropas mantienen el control de varios territorios estratégicos, es decir, que las fuerzas de ocupación continúan sus acciones militares", señaló el diputado georgiano David Darchiashvli.

El propio Nogovitsin declaró que las tropas rusas continuarán con sus patrullas en el puerto de Poti, donde construyeron importantes fortificaciones, a pesar de que está situado a unos 200 kilómetros de Osetia del Sur y a 60 de Abjasia.

"Las zonas de seguridad son legítimas y se establecen dentro de los acuerdos existentes. Esta es nuestra postura de principio", afirmó el general.

La jefa de la diplomacia georgiana, Eka Tkelashvili, replicó que el plan de arreglo no prevé la creación de zonas de seguridad permanentes en torno a Osetia del Sur, sino sólo patrullas rusas en un radio de 15 kilómetros de la capital suroseta, Tsjinvali.

Nogovitsin insistió en que el Ejército ruso cumple al pie de la letra el plan de arreglo presentado por la Presidencia francesa de la Unión Europea y firmado por los presidentes ruso y georgiano.

"Toda la actividad del contingente de paz ruso se corresponde con los seis principios del plan acordado por los presidentes de Rusia y Francia", manifestó.

Mientras tanto, el líder suroseta, Eduard Kokoiti, viajó hoy a Moscú para entregar al Kremlin la petición de reconocimiento de la independencia de Osetia del Sur, similar a la aprobada por Abjasia.

"Viajo a la capital rusa para entregar nuestra petición a los órganos de poder de las Federación de Rusia. Espero que Rusia tome una decisión correcta en respuesta a la solicitud de reconocer nuestra independencia", declaró Kokoiti.

Ambas regiones separatistas aprobaron esta semana dichas solicitudes en sendas asambleas populares y en sus respectivos Legislativos.

El presidente ruso aseguró recientemente al recibir en el Kremlin a Kokoiti y al líder abjaso, Serguéi Bagapsh, que Moscú "apoyará cualquier decisión que tomen los pueblos de Osetia del Sur y Abjasia".

Eso sí, matizó, esas decisiones deben estar "en consonancia con la Carta fundacional de la ONU, la Convención Internacional de 1966 y el Acto de Helsinki sobre la seguridad en Europa".