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Geoturismo por un tubo

Proponen la creación del primer "geoparque" de Canarias en la Cueva del Viento de Icod de los Vinos.

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Del 8 al 11 de junio, en el Museo de la Naturaleza y el Hombre de Santa Cruz de Tenerife, científicos y expertos en turismo debatirán sobre la gestión del patrimonio geológico y su incidencia en territorios volcánicos, en un encuentro que podría sentar las bases para crear en Canarias un geoparque.

Se trata de introducir en las islas conceptos como los de geodiversidad y geoturismo, ahora que se hable tanto de biodiversidad y turismo asociado a la naturaleza. No se debe olvidar que la principal razón que adujo el comité de la Unesco para designar al Parque Nacional del Teide como Patrimonio de la Humanidad fue su valor geológico, representativo de los fenómenos volcánicos.

Porque el patrimonio geológico participa tanto de la geología, como de la etnografía y la cultura, y puede ofrecer grandes posibilidades desde el punto de vista turístico y de la gestión de los recursos naturales.

De la red mundial de geoparques que promueve la Unesco forman parte cuatro enclaves españoles: el Cabo de Gata-Níjar, las sierras sub-béticas en Andalucía, el parque cultural del Maestrazgo y Sobrarbe en Aragón.

Esta figura implica además la protección y ordenación del lugar elegido como geoparque. Los coordinadores del curso confían en que este encuentro científico sirva para poner las bases del primer enclave de estas características en Canarias.

Uno de los lugares geológicamente relevantes de las islas es la Cueva del Viento, en Icod de los Vinos. Se trata de uno de los tubos volcánicos más largos del mundo, con casi 18 kilómetros de galerías subterráneas. Quizás podría ser éste el embrión de un nuevo geoparque.

Este complejo subterráneo es el mayor tubo volcánico de la Unión Europea, y fue originado por coladas de Pico Viejo, situado junto al Teide. Visitar la Cueva del Viento permite comprender el papel de las coladas en el volcanismo, y contemplar las caprichosas formas de la lava en el interior de la tierra. En sus casi 18 kilómetros de extensión, encontramos tres niveles de pasadizos diferentes y deslumbrantes fenómenos geomorfológicos, como simas, terrazas y otras formaciones lávicas.

Además de los paneles bilíngües del Centro de Visitantes y del interior de la cueva, un guía experto explica las características de esta singular cavidad volcánica. La visita a la cueva parte del Centro mediante un vehículo que aproxima al grupo (máximo 14 personas) a las inmediaciones de la entrada. La duración del recorrido es de unas dos horas.


Centro de Visitantes Cueva del Viento
www.cuevadelviento.net/index.php