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En globo sobre la Atlántida

Doñana nos ofrece sonidos, olores y sensaciones que uno creía perdidos. La maneras de comprobarlo son múltiples. Sobrevolándola en globo, recorriendo sus rincones a caballo, bamboleándonos a lomos de un dromedario o m&aa

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Hay quien sitúa la legendaria Atlántida en Doñana. Por aquí debió de andar. Aunque nunca sepamos exactamente dónde. Y qué fue de ella, engullida por el tiempo y por el mar. Pero el misterio parece seguir presente en este mágico rincón de Andalucía.

Las marismas, las dunas, los pinares... Desde el aire, a bordo de la cesta de un globo aerostático, Doñana aparece perfectamente delineada, y sus nítidos perfiles nos completan nuevas perspectivas. Green Aerostación ofrece la posibilidad de contratar vuelos en globo chárter a la carta que recorren con elegante parsimonia el cielo del Parque. El viaje varía entre la hora y la hora y media, y termina frente a una buena mesa, con un zumo de naranja y una tostada con jamón. El paquete se completa con un brindis con cava y la oficilización del bautismo aéreo.

Y no solo globos. También vuelan multitud de aves sobre Doñana. Más de trescientas especies, únicas o en peligro de extinción, pasan por aquí cada año. Diversas empresas organizan excursiones ornitológicas en las que, incluso, es posible seleccionar las especies que se quieren ver.

Visit Huelva propone al viajero una ruta a caballo por la inacabable playa del Parque para ver caer la tarde y ponerse el sol. Mientras que Doñana Ecuestre ofrece, también a caballo, recorrer los caminos rocieros que las hermandades siguen durante la romería hasta la aldea de El Rocío. La ruta culmina con un almuerzo en el campo.

África no queda muy lejos, y más allá del caballo, también podemos encontrarnos en Doñana con dromedarios. Aires Africanos ofrece rutas diarias en dromedario por el parque dunar de Matalascañas. Entre pinares y arena, a lomos de tan singular animal, sintiéndonos un poco como Lawrence de Arabia.

En el entorno
-Perderse en cualquiera de los 28 kilómetros de la playa de Matalascañas.
-Acercarse al Parque Dunar, ubicado en la carretera de Matalascañas a Mazagón.
-También merece una visita la aldea de El Rocío, enclavada en el corazón de Doñana.
-Descubrir la pintoresca localidad de Niebla, con tres mil años de historia a sus espaldas.
-Y finalmente, recorrer los Lugares Colombinos.





http://reddeparquesnacionales.mma.es/parques/donana/index.htm


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