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La glucosamina no alivia el dolor de espalda: estudio

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Por Genevra Pittman

Un fármaco muy utilizado parala artritis no ayudaría a la mayoría de las personas con doloren la zona lumbar, según un nuevo estudio que demostró que lospacientes que tomaron glucosamina no mejoraron después deltratamiento en comparación con los que usaron un placebo.

Si bien es posible que el fármaco ayude a algunos pacientescon ese dolor de espalda, Philip Wilkens, autor principal delestudio y quiropráctico del Hospital Universitario de Oslo, enNoruega, dijo que sería difícil identificar a cuáles.

Por lo tanto, indicó que los médicos no deberían confiarsólo en la glucosamina para tratar el dolor, sino probar otrostratamientos.

El fármaco es uno de los suplementos más comunes parapacientes con osteoartritis, una enfermedad que afecta a más de20 millones de personas en Estados Unidos y en la cual elcartílago alrededor del hueso se rompe a la altura de laarticulación, produciendo inflamación y dolor.

La glucosamina ayuda a tratar ciertos tipos deosteoartritis.

Algunos dolores de espalda baja se deben a la enfermedad,pero a menudo es difícil identificar su origen. Uno de cadacuatro pacientes toman glucosamina, pero no existen evidenciasde un alivio de los síntomas.

El equipo de Wilkens trató a 250 pacientes ambulatorios condolor en la zona lumbar en su hospital. En todos, el cartílagoalrededor de una parte de la columna se había comenzado afracturar, lo que es un signo de osteoartritis.

La mitad de esos pacientes recibieron una dosis estándar deglucosamina (1500 miligramos por día) y la otra mitad, unplacebo. Ningún grupo conocía cuál era el tratamiento recibidodurante los seis meses.

Al inicio del estudio y seis meses después, los pacientesrespondieron cuestionarios sobre el nivel de dolor y cómointerfería en su vida diaria. Seis meses después del estudio,rellenaron uno nuevo.

Al final del estudio y a los seis meses, ambos grupos depacientes tenían menos problemas asociados con el dolor deespalda que al principio. Aun así, no hubo diferencias entreambos, según publicó Journal of the American MedicalAssociation.

Uno de cada tres pacientes en los dos grupos habían tenidoproblemas estomacales o cutáneos leves, pero sin efectosadversos por la glucosamina.

El alivio parcial en ambos grupos podría haberse debido aque a todos se les permitió recibir otro tratamiento durante elestudio, como analgésicos, antiinflamatorios o fisioterapia.

Wilkens atribuyó el resto de la mejoría al efecto placebo oa los períodos alternativos de dolor y alivio que tienen lospacientes con dolor crónico.

En Estados Unidos, la glucosamina es un suplementodietario, razón por la cual la Administración de Alimentos yMedicamentos de Estados Unidos (FDA por su sigla en inglés) nolo aprobó para uso médico.

Sin embargo, en la mayoría de los países de Europa se puedecomprar sin receta y cuesta menos de 50 centavos por día.

Los resultados no deberían desalentar el consumo deglucosamina para otros tipos de osteoartritis, dijo Wilkens.

Podría actuar distinto en otras partes del cuerpo, indicó."Es probable que esté ayudando a muchas personas con dolor derodilla", dijo Wilkens. Pero, para usar en personas con dolorde espalda baja, "nuestras evidencias sugieren que (ellos) nomejorarán", concluyó.

FUENTE: Journal of the American Medical Association,online 6 de julio del 2010.