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Gobierno acusa Francia e Italia cierre pesca atún rojo y pide compensaciones

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Madrid, 20 sep (EFE).- El Gobierno español acusa a Francia e Italia del cierre anticipado de la pesca del atún rojo en el Atlántico y el Mediterráneo por haber sobrepasado su cuota y pide compensaciones para resarcir las pérdidas que puede sufrir la flota pesquera española.

Así lo puso de manifiesto el director general de Recursos Pesqueros de la Secretaría General de Pesca Marítima del Ministerio de Agricultura, Fernando Curcio, tras mantener una reunión hoy en Madrid con todo el sector atunero, quien cifró que este cierre del caladero del atún rojo puede ocasionar unas pérdidas de 1,350 millones de euros.

Curcio trasladó el desacuerdo y descontento del Gobierno español y del sector pesquero con la decisión adoptada ayer por la Comisión Europea de adelantar el cierre de la pesquería del atún rojo, al indicar que esta situación no la ha provocado España, que ha cumplido -dijo- de forma fiel el Reglamento, sino las flotas francesas e italianas que han sobrepasado de forma expresa su cuota.

Recordó que la cuota total para los siete países comunitarios que pescan atún rojo en el Atlántico y el Mediterráneo (España, Francia, Italia, Portugal, Malta, Grecia y Chipre) es de 16.700 toneladas, de las que 5.000 son para la flota española y que al día de hoy todavía dispone de 150 toneladas.

Hizo hincapié en que el Gobierno español va a denunciar este hecho ante el resto de los socios comunitarios y la Comisión Europea, además de reclamar unas compensaciones para resarcir a la flota española, que afecta de forma especial a más de 50 barcos artesanales o pequeños palangreros de cebo o línea, de los que 34 tienen su base en los puertos andaluces como Tarifa y Algeciras.

Desde el sector, la valoración fue de indignación y gran preocupación al indicar que este adelanto de dos meses del cierre de la pesquería del atún rojo puede ocasionar unas pérdidas económicas al sector de 1,350 millones de euros.

Así lo cifró el representante de Cepesca, Javier Garat, al recordar que hasta hoy la flota española artesanal dispone de un remanente de cuota de 150 toneladas, de las 5.000 toneladas que tiene asignadas España para 2007.

Garat no descartó que la flota artesanal o dedicada al cebo o línea no atienda a esta decisión comunitaria y continúen pescando, al calificar que se ha tomado una decisión "con nocturnidad y alevosía".

Insistió en que la flota española ha cumplido y respetado la normativa fijada por la Comisión Internacional para la Conservación de los Atunes Atlánticos (ICCAT, en inglés).

A su juicio "estamos pagando el pago de la mala gestión comunitaria, que no ha sabido parar a algunos países que se han excedido en sus capturas".