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El Gobierno de Aragón se inventa una lengua para no decir catalán

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La consejera de Cultura del Gobierno de Aragón (PP-PAR), Dolores Serrat, ha presentado un borrador de ley de lenguas aragonesas que vendrá a sustituir a la que está en vigor desde 2009, aprobada por PSOE y CHA. En el nuevo texto, que Serrat quiere aprobar antes del verano o nada más empezar el período de sesiones de Cortes de septiembre, se evita aludir a las lenguas que protegía la ley anterior, aragonés y catalán, y las denomina "modalidades lingüísticas".

Para definir lo que la comunidad científica denomina aragonés, una lengua hablada por entre 15.000 y 30.000 personas, el texto se refiere a la "lengua aragonesa propia de las áreas pirenaica y prepirenaica con sus modalidades lingüísticas". Para el catalán, hablado por alrededor de 50.000 personas en Aragón, un 90% de la zona catalanohablante, usa la expresión "lengua aragonesa propia del área oriental de la comunidad con sus modalidades lingüísticas".

Serrat, catalana nacida en Ripoll (Girona), ha aludido en la presentación del nuevo texto a la intención "de evitar las imposiciones que nos vengan de fuera" y que, según el gobierno aragonés, se veían reflejadas en la ley que todavía se encuentra en vigor. Junto a la consejera de Cultura, el texto ha sido defendido por Javier Callizo, director general de Patrimonio, natural de Hecho (Huesca) y hablante nativo de aragonés, y que contrariamente a lo que defiende ahora, en el año 1999 apoyó un Aragón trilingüe en el que se hablaba con naturalidad castellano, aragonés y catalán.

El proyecto de ley del Gobierno de Luisa Fernanda Rudi suprime el Consejo de las Lenguas de Aragón, único punto desarrollado de la ley de 2009 y del que hace unas semanas dimitió su presidente, el ex-consejero de Cultura José Bada. También unifica las academias de la lengua aragonesa y catalana en una sola entidad, la Academia Aragonesa de la Lengua. Según la consejera, la ley del 2009 imponía el catalán y el aragonés para sustituir las "modalidades lingüísticas" propias de la zona. En el nuevo texto, serán los ayuntamientos de las zonas incluidas los que voluntariamente puedan definir qué lengua hablan.Tampoco se garantiza la enseñanza de aragonés y catalán. El borrador de la ley dice que se garantizará la enseñanza voluntaria de las "las lenguas y modalidades lingüísticas propias de cada zona", pero, una vez más, sin explicitar cuales son esas lenguas ni sus variedades.

No es esa la opinión de Javier Giralt, profesor titular de filología catalana de la Universidad de Zaragoza. Giralt considera un contrasentido no explicitar a qué lengua pertenecen las variedades lingüísticas a las que se refiere el texto y que son "evidentemente, el aragonés en el norte de Aragón y el catalán en el este". También es crítico Giralt con esa nueva Academia Aragonesa de la Lengua, cuyos miembros serán elegidos por las Cortes y el Gobierno, y no en parte por la Universidad como en el modelo anterior. Según el profesor esta Academia, que tampoco define la lengua que habrá de regular, "podría verse en inmersa en un proceso de regular y normativizar decenas de lenguas con nuevas denominaciones surgidas de los ayuntamientos".

La propia RAE, en 1975, en un documento ratificado en 1980 y firmado por, entre otros Dámaso Alonso, Fernando Lázaro Carreter, José María Pemán, Manuel Alvar, Camilo José Cela o Vicente Aleixandre, reconocía que de acuerdo con "los estudiosos de las lenguas románicas el valenciano es una variante dialectal del catalán. Es decir, del idioma hablado en las islas Baleares, en la Cataluña francesa y española, en la franja de Aragón, en la mayor parte del País Valenciano, en el Principado de Andorra y en la ciudad sarda de Alguer".

Una vez conocido el proyecto los grupos políticos de la oposición han mostrado su frontal rechazo al texto, que han enmarcado en un proyecto involucionista del PP, que ha tenido otras manifestaciones en la nueva legislación lingüística en Baleares. La portavoz de Chunta Aragonesista en las Cortes, Nieves Ibeas, ha asegurado que la nueva ley "es un desprecio a los hablantes de aragonés y catalán" y ha recordado que en 1997 tanto PP como PAR firmaron con el resto de grupos un texto en el "que se reconocía la realidad trilingüe de Aragón".

Desde el PSOE de Aragón Javier Sada ha defendido el texto en vigor, aprobado en 2009, y ha asegurado que esta propuesta del Gobierno es una cortina de humo para tapar los recortes y supone "ponerse a discutir si lo que se habla en México es catalán". También Izquierda Unida, que votó en contra de la ley de 2009, ha mostrado su rechazo al texto. Adolfo Barrena, su portavoz en Cortes, cree que es un desprecio a la voluntad de cumplir "la Constitución y el Estatuto de Autonomía" y supone "una muestra más del centralismo españolista del PP".

Las asociaciones de defensa de la lengua catalana en Aragón también han reaccionado contra la presentación de este borrador, especialmente contra las denominaciones que da a las lenguas aragonesas y también exigiendo que se legisle para proteger los derechos lingüísticos de los hablantes de aragonés y catalán. Desde el mundo asociativo del aragonés también se reclama respeto a los derechos de los hablantes y una legislación que permita la supervivencia de una de las lenguas más desprotegidas de Europa y a la que la UNESCO ha incluido entre las lenguas con más grave peligro de desaparecer, en su último atlas de lenguas minorizadas.