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El Gobierno birmano en el exilio pide a España que presione para entablar un proceso democrático

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El autoproclamado Gobierno birmano en el exilio instó hoy a España a aprovechar la presidencia de turno de la Unión Europea (UE), en el primer semestre de 2010, para presionar a la Junta Militar de Birmania a iniciar un proceso democrático.

Formado por diputados de la Liga Nacional por la Democracia (LND) que ganaron un escaño en las ultimas elecciones celebradas en Birmania (Myanmar) y por representantes de las minorías étnicas, el Gobierno de coalición birmano consideró que la influencia internacional y de la Unión Europea puede ayudar a cambiar el panorama político en el país asiático.

"Al frente de la UE, España puede jugar un papel fundamental en el proceso de democratización de Birmania", aseguró en declaraciones a Efe David Tharckabaw, vicepresidente de la Unión Nacional Karen, (UKN), el grupo rebelde birmano de mayor capacidad militar y miembro el Gobierno de Coalición Nacional de la Unión de Birmania.

Tharckabaw señaló además que la experiencia española es valiosa, pues es un estado familiarizado con la convivencia armoniosa de distintas sensibilidades nacionales dentro de un mismo territorio.

En Birmania, país poblado por cerca de 56 millones de personas, habitan 135 grupos étnicos oficialmente reconocidos.

A su juicio, España contaría en esta iniciativa política con otros países comunitarios tradicionalmente involucrados en la situación de Birmania, como Reino Unido, Alemania, Suecia y Noruega

No obstante, destacó que algunos países europeos podrían hacer "mucho más" por la democratización de Birmania, y citó como ejemplo a Francia, que cuenta con grandes inversiones dentro del país, especialmente en el sector energético, principal fuente de ingresos del régimen militar.

"Podrían amenazar con retirar las inversiones en el país", aseguró David Tharckabaw, convencido de que la Junta Militar que preside el general Than Shwe, aceptaría entonces reformas democráticas.

El Gobierno birmano en el exilio hizo público hoy un plan de reconciliación nacional en el que exige a los militares que rigen el país desde 1962, a introducir reformas en la Constitución de 2008 y a liberar a todos los presos políticos del país, incluida la nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi.

Sin estos dos requisitos, la oposición democrática birmana considera que no podría presentarse a las elecciones que la Junta militar, empujada por la comunidad internacional, tiene previsto realizar en 2010.

Cerca de 150.000 birmanos, la mayoría de la etnia karen a la que pertenecen unos siete millones de birmanos, habitan en campos de refugiados ubicados en la frontera que Tailandia comparte con Birmania, donde reciben asistencia humanitaria de la Unión Europea.