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El Gobierno birmano y la guerrilla karen pactan un alto el fuego

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El Gobierno de Birmania y la organización rebelde de la etnia karen pactaron un alto el fuego al inicio hoy de las conversaciones formales que persiguen alcanzar un acuerdo de paz después de más de seis décadas de conflicto armado.

El alto el fuego bilateral era el objetivo prioritario de las reuniones que celebran la delegación gubernamental encabezada por el ministro birmano de Transporte Ferroviario, Aung Min, y la de la Unión Nacional Karen (UNK) que capitanea el jefe de su brazo armado, general Saw Mutu Saypo, en la localidad de Paan hasta mañana.

"El pacto de alto el fuego ha sido firmado", indicó la Unión Nacional Karen en un comunicado.

En una nota anterior, la organización rebelde señaló que "con estas conversaciones preliminares se persigue un acuerdo de alto el fuego, que es el primer paso para resolver este largo conflicto político entre las etnias nacionales y el Gobierno birmano".

El pacto de alto el fuego fue sellado tras las conversaciones informales que las dos partes mantuvieron la pasada noche en un hotel de Paan, considerada la capital del territorio karen y en la que la delegación de la Unión, formada por 19 miembros, fue recibida por varios miles de partidarios, indicó la organización armada.

La Unión Nacional Karen, que llegó a disponer de una guerrilla compuesta por unos 30.000 combatientes bien armados, ha perdido gradualmente control de las áreas montañosas del noreste de Birmania (Myanmar) desde que en 1996 el Ejército gubernamental conquistó su cuartel general en Manerplaw, cerca de la frontera con Tailandia.

Antes de anunciar el alto el fuego, la organización karen indicó que exigirá al Gobierno birmano el cese inmediato de las operaciones militares en las zonas que reclaman, que declare lo antes posible un alto el fuego a nivel nacional y garantice la seguridad de los civiles así como sus derechos humanos.

Además, la Unión pedirá al Gobierno la excarcelación de todos los miembros de la organización y el final de las restricciones al libre movimiento de personas desarmadas en el territorio karen, que también deberá ser "claramente delimitado".

La última vez que la Unión se sentó a negociar un acuerdo de paz fue a principios de 2004 con la junta militar, en Rangún, la antigua capital del país, aunque tras dos rondas, las conversaciones fracasaron a causa de la diferencias de posturas sobre la demarcación del territorio considerado karen y el repliegue de sus respectivas fuerzas.

En aquellas negociaciones el entonces primer ministro, general Khin Nyunt, que después fue destituido y detenido a raíz de luchas internas en el régimen, lideró la delegación gubernamental, mientras que el ya fallecido general Bo Mya, dirigió la de la Unión.

Las negociaciones con la Unión, fundada en 1947 con la finalidad de luchar por la autonomía de la región en la que habita la tribu karen, tienen lugar tres meses después de que el Parlamento birmano aprobara la creación de una comisión encargada de conseguir la reconciliación con las organizaciones rebeldes.

El pasado marzo la junta militar cedió las riendas del país a un Gobierno civil formado por antiguos generales afines al régimen instaurado en 1962 mediante un golpe de Estado.

En la actualidad, la Unión Nacional Karen, que afirma representar a cerca de siete millones de personas de esta etnia, cuenta con unos 7.000 guerrilleros y se financia, principalmente, con la venta de la madera de los bosques.

Cerca de 200.000 personas de la tribu karen han buscado refugio a los intermitentes combates cruzando la frontera con Tailandia, incluidos unas 150.000 que habitan en campos de refugiados.

Los esporádicos enfrentamientos en la región karen también han causado cerca de medio millón desplazados internos, de acuerdo a las agencias internacionales de ayuda humanitaria.