Público
Público

El Gobierno británico impulsa la legislación para nacionalizar Northern Rock

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El Gobierno británico inició hoy el proceso parlamentario para nacionalizar el banco Northern Rock, que pasará a ser propiedad del Estado después de que no prosperaran dos ofertas del sector privado para adquirir la entidad.

El ministro de Economía, Alistair Darling, anunció hoy a la Cámara de los Comunes que mañana introducirá por la vía urgente una ley que permita nacionalizar temporalmente la institución, que el pasado mes de septiembre fue rescatada por el Banco de Inglaterra, con una deuda de 24.000 millones de libras (32.000 millones de euros) para evitar su quiebra a raíz de la crisis crediticia global.

Se calcula que en la actualidad el contribuyente británico lo está subsidiando con créditos y garantías por valor de 55.000 millones de libras, cantidad que con la nacionalización puede ascender a 110.000 millones de libras, dado el elevado pasivo actual del banco.

Darling aseguró hoy que el banco a punto de ser nacionalizado, que estará dirigido por Ron Sandler, conocido en la "City" por haber salvado de la quiebra en la década de 1990 a la aseguradora Lloyd's of London, tendrá "autonomía comercial".

Entre los abucheos de la oposición conservadora, que condena la nacionalización, el ministro intentó tranquilizar a los ciudadanos que tengan cuentas o hipotecas con Northern Rock de que "su dinero está seguro".

Reiterando lo dicho anteriormente en una rueda de prensa con el primer ministro, Gordon Brown, Darling insistió en que el Gobierno hizo bien en intervenir para salvar el banco en septiembre, ya que si lo hubiera dejado "caer", todo el sector financiero y los clientes de la entidad hubieran sufrido las consecuencias.

Por su parte, Brown subrayó que el Ejecutivo laborista siempre puso por delante el interés de los contribuyentes.

Darling defendió también el plan posterior de transformar los préstamos del rescate en bonos garantizados para favorecer la venta al sector privado, que fracasó al no presentarse ninguna oferta que cumpliera los requisitos fijados.

Así, el ministro precisó hoy que las propuestas del Grupo Virgin y un consorcio formado por la directiva de Northern Rock conllevaban un subsidio importante del erario público pero en cambio no ofrecían suficientes garantías al contribuyente.

"Bajo propiedad pública -argumentó Darling-, el contribuyente tendrá asegurados todos los beneficios de la futura venta del negocio, a cambio de asumir los riesgos en un periodo de incertidumbre en el mercado".

El ministro adelantó que la ley que se tramitará mañana incluirá una compensación para los accionistas, que, según los analistas, se calcularía según el valor del banco antes de recibir las garantías del Estado.

Ante la probabilidad de que esta indemnización, que fijaría un panel elegido por el Gobierno, no sea muy alta, algunos accionistas ya han anunciado que estudiarán emprender acciones legales.

El portavoz de Economía del Partido Conservador, George Osborne, criticó la nacionalización del banco y dijo que significa "el fin del prestigio del Reino Unido como centro financiero global".

El líder "Tory", David Cameron, había pedido anteriormente la dimisión de Darling, cuya reputación al frente de su cartera se ha deteriorado últimamente por varias decisiones fiscales polémicas.

"Nadie en la larga historia de su ministerio hubo de venir al Parlamento para anunciar la nacionalización de un banco comercial", afirmó Osborne, quien aboga por una reestructuración de Northern Rock dirigida por el Banco de Inglaterra.

El Gobierno británico adelantó el domingo que pensaba nacionalizar el banco con sede en Newcastle (noreste inglés) con la intención de que la directiva pudiera informar a los trabajadores y la entidad pudiera proseguir hoy con su actividad normal.

La cotización de Northern Rock en la Bolsa de Londres se suspendió provisionalmente, con las acciones a 90 peniques, para permitir al Ejecutivo dar detalles sobre la nueva legislación.

El nuevo presidente del banco, Ron Sandler, pronosticó hoy que éste permanecerá en manos públicas "varios años", mientras se enjuga la deuda, pero que el objetivo no es "llevarlo a la extinción" sino aportarle estabilidad y convertirlo en un negocio rentable.