Publicado: 30.04.2014 08:53 |Actualizado: 30.04.2014 08:53

El Gobierno da un giro de 180 grados en sus previsiones económicas

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En un año el Gobierno del PP ha dado un giro de 180 grados en su previsiones económicas. Si el pasado 26 de abril de 2013, el Ejecutivo de Mariano Rajoy aplazaba la recuperación hasta 2016 , este año quiere anunciar a bombo y platillo que España ha iniciado la senda de la recuperación económica y que volverá a crecer a un ritmo sostenido este mismo año. 

Ese será el mensaje que trasladará este miércoles en el nuevo cuadro macroeconómico que presentará en la UE. Ese cuadro contiene previsiones mucho más optimistas que las presentadas hace un año. De hecho, es posible que el Gobierno fije ahora un incremento del PIB próximo al 1,2% que en 2015 podría alcanzar el 1,8%, con lo que el crecimiento medio en los dos años se situaría en el 1,5%, como ya adelantara el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos.

Esta previsión llega cuando la economía española aún destruye empleo —lleva desde finales de 2007 haciéndolo—, con una reducción de los salarios, un descenso de las ventas y los precios estancados. Nada de eso, sin embargo, decabalga el optimismo del Gobierno: el Ejecutivo no descarta que la economía sea capaz de generar unos 650.000 empleos netos entre 2014 y 2015, con lo que la tasa de paro se situaría por debajo del 25% en ambos ejercicios. Pese al nuevo optimismo del equipo económico, el Gobierno tampoco descarta enviar cifras más prudentes a Bruselas para que cualquier sorpresa sea en positivo.

El Ejecutivo no descarta que la economía sea capaz de generar unos 650.000 empleos netos entre 2014 y 2015, pero no dice cómo

En cualquier caso, las nuevas cifras mejorarán considerablemente las actuales, que estiman un incremento del PIB del 0,7% este año y una tasa de paro del 25,5%, así como las de 2015, para las que el Gobierno contemplaba un crecimiento del 1,2%, que ahora superará ampliamente el 1,5%.

El Gobierno confía en que el mantenimiento del dinamismo exportador, el repunte del consumo privado y la mejora de la inversión en bienes de equipo impulsen el crecimiento de la economía española, así como la estabilización de la caída de la construcción y de la inversión bruta de capital fijo.

Todo ello permitirá una mejora de la recaudación que, según los cálculos del Gobierno, favorecerá, por un lado, el cumplimiento de los objetivos de déficit sin necesidad de plantear nuevos recortes y, por otro, una reforma fiscal más ambiciosa, que en 2015 se centrará básicamente en las rentas más bajas a través de una rebaja del IRPF.

Además, las nuevas previsiones del Gobierno se situarán más en línea con las otros organismos nacionales e internacionales, a pesar de que los miembros del Ejecutivo siempre han insistido en que prefieren plantear cifras conservadoras y prudentes.

Así, las nuevas cifras podrían ser similares a las del Banco de España, que cree que el PIB crecerá un 1,2% este año y un 1,7% en 2015, o a las de la Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas), que ha planteado un incremento del PIB del 1,2% este año y del 1,8% para 2015.

El Servicio de Estudios del BBVA (BBVA Research), por su parte, prevé un crecimiento inferior al 1% este año (0,9%), aunque es más optimista que el resto cuando se trata de 2015 y se atreve a plantear un incremento del PIB de casi el 2% (1,9%).

Fuera de España, la Comisión Europea mantiene una previsión más contenida para el 2014 (1%), aunque es algo más positiva de cara a 2015 (1,7%).

El Fondo Monetario Internacional (FMI), en cambio, sigue siendo uno de los más prudentes y plantea un crecimiento del 0,9% para este año y del 1% para 2015.

Junto al cuadro macroeconómico, el equipo económico de Mariano Rajoy elevará al Consejo de Ministros la actualización del programa de estabilidad y los objetivos de déficit de las principales administraciones para los próximos ejercicios. En esta materia no se prevén cambios, con lo que el déficit público tendrá que reducirse del 6,6% registrado al cierre de 2013 al 5,8% este año, para moderarse después al 4,2% en 2015 y situarse por debajo del 3% en 2016 (2,8%), de acuerdo con lo pactado con Bruselas.

En 2014, el objetivo de déficit se desglosará en un saldo negativo del 3,5% para el Estado, del 1% para la Seguridad Social, del 1% para las comunidades autónomas y equilibrio para las entidades locales. En 2015, el Estado tendrá que reducir el déficit al 2,8%, mientras que la Seguridad Social deberá dejarlo en el 0,6% y las comunidades tendrán que contenerlo al 0,7%. Las entidades locales sólo tendrán que mantener el equilibrio.

En 2016, ejercicio en el que el Ejecutivo tiene que dejar el déficit público por debajo del 3% tal y como exige Bruselas, el Estado tendrá que bajar su saldo negativo al 2%, mientras que la Seguridad Social podrá registrar un déficit del 0,5% y las comunidades, del 0,2%. Las entidades locales tendrán que mantener el equilibrio una vez más.

Por último, el Gobierno también aprobará la actualización del Plan Nacional de Reformas, que incluirá cambios en la Ley Concursal para mejorar la refinanciación de las empresas y seguirá incidiendo en la liberalización de los principales mercados y servicios de la economía española.