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El Gobierno declara toque de queda al sur de Filipinas tras ataque a rebeldes

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El Gobierno filipino declaró hoy el toque de queda en la región de Zamboanga, después de que el Ejército atacara ayer reductos de los rebeldes musulmanes ubicados en esa zona del sur del archipiélago de Filipinas.

Los ataques fueron llevados a cabo por aviones de la Fuerza Aérea y se centraron en un área próxima a la localidad de Payao, en la provincia de Zamboanda Sibugay, unas horas después de que seis rebeldes y dos soldados murieran en un enfrentamiento.

El jefe regional de Policía, Ruben Cariaga, indicó a la prensa que el toque había entrado en vigor en las tres provincias de Zamboanga, incluidas las ciudades de Dapita, Digolog, Isabela y Pagadian.

Por su parte, el portavoz de la comandancia militar de Mindanao Occidental, coronel Randy Cabangbang, señaló que fueron capturados tres rebeldes del Frente Moro de Liberación Islámica (FMLI) capitaneado por Juaning Abdulsalam.

El operativo, en el que participan unos 200 soldados y policías, pretende desmantelar los reductos en los que, supuestamente, se atrincheran cerca de un centenar de rebeldes de esta organización islámica separatista.

En un mensaje televisado, el presidente de Filipinas, Benigno Aquino, defendió ayer la acción militar, aunque descartó que esta significara la reanudación de una guerra abierta contra la guerrilla del FMLI.

El Gobierno y el FMLI retomaron las conversaciones de paz en febrero, pero unas semanas después el grupo rebelde sufrió la escisión de un comando que rehusó renunciar a la independencia de la zona de influencia musulmana en el sur de Filipinas.

El FMLI, constituido en 1984, fue el resultado de una escisión en el seno del Frente Moro de Liberación Nacional, cuando este se aceptó negociar una solución que no fuese la independencia.

La guerrilla dispone de unos 12.000 combatientes.

Casi cuatro décadas de conflicto étnico, religioso y tribal han causado miles de muertos de los dos bandos y cerca de dos millones de refugiados en una de las áreas más pobres del archipiélago.