Publicado: 24.09.2014 21:08 |Actualizado: 24.09.2014 21:08

El Gobierno deja tirado desde hace una semana a un espeleólogo español, herido bajo tierra en Perú

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¿Cómo rescatar a una persona atrapada en una cueva a 400 metros de profundidad, inmóvil porque tiene las piernas rotas, débil porque lleva una semana herida a sólo 10 grados con 100% de humedad y extrayéndola a través de cinco pozos verticales de 30 metros de altura cada uno y de estrechos pasos con ángulos incluso de 90 grados? La solución: crear todo un sistema con cuerdas, poleas, tirolinas y desviadores con especialistas trabajando a contrarreloj por turnos y que permita desplazar una camilla en posición horizontal, que no puede volcar ni golpearse con las paredes y que esté manejada por varias personas que, colgadas de una cuerda, se la van pasando, hacen giros para sortear rocas y luego se adelantan con gran dificultad para retomar otra vez al herido y avanzar un poco más.

 Este drama se está desarrollando en Perú y el herido es un español, Cecilio López Tercero coordinador del grupo de socorro de la Federación Madrileña de Espeleología. Está atrapado en la cueva Intimachay (Cueva del Sol) donde avanzaba en un descubrimiento que sorprendió a los arqueólogos en 2010: unos enterramientos rituales y altares prehispánicos, piezas de cerámica y construcciones de los Chachas. Es codescubridor de este hallazgo junto a Agustín Rodríguez Teso, el cura de la Cañada Real y espeleólogo como él.

En esa cueva López Tercero descubrió en 2010 un yacimiento arqueológico prehispánico, junto a Rodríguez TesoLópez Tercero se cayó dentro de la caverna el pasado 18 de septiembre desde una altura de cinco metros. El médico tardó dos días en llegar a él. Está inmóvil, le han aplicado morfínicos. Tiene las dos piernas rotas, la zona lumbar dañada y, ahora, le atiende una médica española, espeleóloga como él y especialista en rescates que lo mantiene hidratado y protegido. Es voluntaria, como todos los que han acudido en su ayuda.

"Está cansado, pero anímicamente se encuentra bien. El sabe lo que es esto, porque es espeleólogo rescatista. Sabe lo que tiene encima y la envergadura que supone sacarlo de allí". Quien así se expresa es Jesús Serrano Pascual, presidente del Club Deportivo Geoda al que pertenece López Tercero y que este miércoles partió entre un grupo de 23 espeleólogos que viajan a Perú a través de Bogotá. Tardarán tres días en llegar a la zona, porque deben hacerlo en autobús ante el mal tiempo. Este jueves parten 10 especialistas más desde Madrid.

En total son 33 los espeleólogos que están viajando ahora a Perú para prepara la cueva y empezar a rescatar a su colega. Pensaban que con los 16 voluntarios iniciales eran necesarios. Pero las enormes pozas verticales se presentan muy complejas y deben trabajar por turnos para no tener accidentes.

El Ministerio de Asuntos Exteriores se ha negado a enviar especialistas de rescate militares o de la Guardia Civil, con el argumento de que no pueden mandar militares a otro país, a pesar de que López Tercero fue instructor de muchos miembros de la Unidad Militar de Emergencias.  La comunidad de espeleólogos reaccionó con la movilización de voluntarios.

Los espeleólogos preguntaron después a Exteriores si les podrían ayudar con algún dinero para financiar este ingente rescate de un español atrapado en las entrañas de la selva. La respuesta ha sido otra negativa: no hay dinero, les argumentan.

Este diario se ha dirigido a Exteriores para conocer su versión, sin obtener respuesta aún.


La indignación crece en estos deportistas, a medida que pasan los días y el estado de salud de López Tercero se agrava. Los costes aumentan, y la financiación se basa únicamente en aportaciones voluntarias .

Por ello, han convocado para este jueves una movilización ante el Ministerio de Asuntos Exteriores, a las siete de la tarde, para denunciar la pasividad del Gobierno español y reclamar su intervención.

Por contra, el Gobierno peruano y el consulado general de España en Lima sí que está ayudándoles. Las autoridades peruanas han aportado un Antonov, un helicóptero y su ejército ha desbrozado la selva que rodea la cueva, situada en el Amazonas peruano y a 200 kilómetros de Lima.

Miembros del Instituto Geofísico de Perú, con los que López Tercero realizaba la expedición, no se han movido de la cueva desde el accidente. La Policía peruana, la Fuerza Aérea del Perú, bomberos, Municipalidad de Chachapoyas, Espeleo Club Andino (ECA PERU) y el Grupo Espeleológico Bagnols Marcoule (GEBM) han acudido en su apoyo.

El problema estriba que en Perú no hay especialistas suficientes para adentrarse en la cueva y rescatar al herido.

Espeleo-socorristas de México y de Brasil se han ofrecido a colaborar, pero están a la espera de una autorización del Gobierno peruano, que sólo aceptan los medios propios o los españoles.

Los espeleólogos españoles y numerosos voluntarios se han movilizado para recaudar dinero -llevan ya recogidos 36.000 euros- con el que financiar los viajes y el ingente apoyo logístico que supone aportar los medios materiales para organizar la cueva y alimentar a los socorristas con lluvia constante, en plena selva y sin agua potable.

Bomberos especialistas, personal sanitario y el colectivo espeleológico se han movilizado a través de sus federaciones y redes sociales, al tiempo que la Federación Madrileña de Espeleología ha creado un blog que los mantiene informados: http://rescateintimachay.blogspot.com.es/

El esfuerzo es titánico, la lluvia es constante y los medios escasos. Tanto, que el cura de la localidad cercana de Leymebamba subió el lunes a pie por los caminos selváticos y hasta el campamento base una vaca con la que alimentar a los rescatadores.

Nadie sabe cuántos días tardarán en sacar a este español de las entrañas de la tierra.