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El Gobierno dice que lo último que tocará serán las pensiones

Sáenz de Santamaría niega que el Gobierno esté negociando las jubilaciones para el rescate, frente a las informaciones de Reuters y 'Financial Times'.

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'El presidente Rajoy ya afirmó públicamente que las pensiones serían lo último que él tocaría'. Con esta frase, la vicepresidenta del Ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría, ha salido al paso de las informaciones de la prensa internacional de este viernes, que señalan que el Gobierno habría puesto sobre la mesa la congelación de las prestaciones de jubilación en las negociaciones con la UE para el rescate. 

Según publica este viernes el diario británico Financial Times, la UE y España están negociando los términos y las condiciones del rescate. Las posturas, según esta información, están muy próximas. Por su parte, la agencia Reuters informa este viernes de que en el paquete de condiciones del rescate entraría el recorte en pensiones. La agencia señala que el Gobierno está estudiando la congelación de las pensiones y adelantar la entrada en vigor de la jubilación a los 67 años, medida contra la que el PP votó cuando se aprobó en 2011. También se está estudiando desligar el incremento del IPC de la revalorización de las pensiones.

El Gobierno no tardó en desmentir estas informaciones: primero lo hizo a través del ministerio de Economía y Comopetitividad. Posteriormente, en la rueda de prensa posterior al Consejo de ministros, la vicepresidenta Sáenz de Santamaría también negó que el Gobierno vaya a congelar las pensiones. 'Esa información ha sido desmentida tajantemente por el Ministerio de Economía y a ese desmentido me remito. Luego recordó las palabras del presidente del Ejecutivo, que siempre que se le pregunta por este asunto insiste en que las pensiones serán 'lo último' que el Gobierno está dispuesto a tocar.

Pero lo cierto es que tanto la desvinculación respecto a la inflación como el adelanto de la edad a los 67 años son antiguas exigencias de la Unión Europea y cualquier programa de compra de bonos que tenga como objetivo bajar los costes de financiación de España insistiría en estas condiciones, según han afirmado fuentes de la eurozona en los últimos días.

El Gobierno desmiente la información: 'Rajoy dijo que sería lo último que tocaría'

Los países que fueron rescatados anteriormente, como Grecia, Irlanda o Portugal, tuvieron que aplicar importantes recortes de pensiones. En Grecia, los recortes oscilaron entre el 20% y el 40%, mientras que los nuevos pensionistas tuvieron una rebaja del 10% en Irlanda, y en Portugal se eliminaron las pagas extras de Navidad y verano.

Las medidas permitirían ahorrar al menos 4.000 millones de euros al año y cumplir con las recomendaciones contenidas en un documento de la Unión Europea publicado en mayo, que según fuentes de la zona euro está siendo utilizado como documento de referencia para un programa de ayuda a España. 

El adelantamiento de la jubilación a los 67 es un hecho, actualmente prevista para realizarse de forma gradual en los próximos 15 años, según fuentes del Ejecutivo que cita Reuters. La congelación es una decisión que no está tomada, señalan, pero muchos analistas la ven como inevitable: con una inflación cercana al 3% parece que no hay alternativa si el Gobierno quiere que le cuadren las cuentas. 'No hay manera de evitarlo. Hay que cortar el vínculo con la inflación y la congelación de las pensiones el próximo año es inevitable', opina José Carlos Díez, economista jefe de la correduría Intermoney en Madrid.

'Y eso sólo sería sólo el comienzo. Las pensiones, las prestaciones por desempleo y los costos de los préstamos se están comiendo todos los esfuerzos en el lado de los gastos, por lo que habrá que actuar en esas partidas', agregó Díez.  

Las nuevas medidas en pensiones, que podrían anunciarse tan pronto como la semana que viene con los presupuestos para 2013, podrían enviar una fuerte señal a los inversores de que España es seria en cuanto a la implementación de reformas estructurales retrasadas en el pasado por su coste político. 

Rajoy, que se ha visto forzado varias veces este año a romper promesas electorales como no elevar los impuestos, ha dicho en varias ocasiones que no tocaría las pensiones, pero tiene pocas opciones para ajustar el presupuesto tras el fuerte recorte del gasto. Recientemente matizó la rotundidad de esta afirmación y dijo que esto sería 'la última cosa' que haría, pero fuentes próximas al Gobierno citadas por Reuters creen que estas últimas declaraciones de Rajoy son una muestra de que su determinación se está tambaleando.

Con el desempleo en torno al 25% y perspectivas de que siga en esos niveles al menos hasta 2015, el número de personas que contribuye al sistema de pensiones públicas ha caído a su nivel más bajo en 10 años y la ratio de afiliados/pensionistas para la sostenibilidad del sistema ha caído a 2,39.

Todos los países rescatados tuvieron que recortar en pensiones 

Teniendo en cuenta el rápido envejecimiento de la población y el creciente desempleo, este ratio podría caer a 2 los próximos meses, un nivel que España debería haber alcanzado solo en 2050 según un informe de la OCDE de 2011. El Gobierno recurrió a 4.400 millones de euros del Fondo de Prevención y Rehabilitación para pagar las pensiones de 8,1 millones de pensionistas en julio y agosto, sin descartar hacer uso del Fondo de Reserva de la Seguridad Social en el futuro. 

'Él sólo ha dicho que no cortaría las pensiones. Pero, ¿has oído algo más? Sabemos que hay distintas formas de recortar. Una de ellas es simplemente desligarlas de la inflación', dijo una de esas fuentes. Una segunda fuente indicó que el adelanto en el cambio de la edad de jubilación era apoyada por el Gobierno mientras que una tercera fuente, que trató el asunto con altos cargos del Gobierno español, dijo que se esperaba una congelación. 'No incrementarlas también es un ajuste', dijo la tercera fuente. 

El BCE se comprometió a comprar deuda pública española bajo 'una estricta condicionalidad'. Son esas estrictas condiciones las que hacen dudar a Rajoy, que no termina de dar un paso que parece inevitable. La presión sobre el presidente cada vez es mayor: desde muy diversos ámbitos le urgen a pedir 'ya' el rescate. Ayer, jueves, el Financial Times le dedicaba un durísimo editorial al presidente español, al que acusaba de 'oportunista', de falta de sentido de Estado y de retrasar la petición de ayuda hasta después de las elecciones gallegas y vascas. 

'Las pensiones, las prestaciones por desempleo y los costos de los préstamos se están comiendo todos los esfuerzos en el lado de los gastos' 

También ayer el presidente del BBVA, Francisco González, decía que era mejor pedir el rescate 'cuanto antes' y un poco más tarde, por la noche, era el ex presidente del Gobierno Felipe González quien instaba a Rajoy a tomar de una vez por todas la decisión.

España apuesta por el rescate blando, es decir, una ayuda sin más condiciones añadidas a las ya incluidas en las que se impusieron cuando el Gobierno solicitó el rescate de la banca española el pasado mes de junio. Las próximas reformas que el Gobierno tiene previsto anunciar en los próximos días, tal como dijo el ministro de Economía, Luis De Guindos, en Chipre la semana pasada, serían parte del Memorando de Entendimiento que se suscribió cuando se produjo el rescate bancario. 

Otra posibilidad que manejan los negociadores de la UE y del Gobierno español, según esta información, es la que apuntaba ayer el diario El País: dado que las necesidades de la banca española van a estar en torno a 60.000 millones de euros, y el rescate fue de 100.000, el Gobierno podría no pedir dinero adicional a ese fondo de 100.000 millones y utilizar el remanente de 40.000 millones.