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El Gobierno mexicano no dialogará con el narcotráfico tras la llamada de un supuesto capo

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El Gobierno de México rechazó hoy entablar un diálogo con los carteles de las drogas después de que un presunto capo de la banda La Familia Michoacana llamó a una cadena de televisión local para proponer un pacto nacional, tras varios días de violencia desatada por el crimen organizado.

Ricardo Nájera, portavoz de la Fiscalía General, dijo que "no se puede tomar en serio" esa propuesta hecha hoy presuntamente por Servando Gómez Martínez, alias "La Tuta", quien figura en la segunda línea de mando de La Familia Michoacana.

"Estamos abiertos al dialogo, estamos abiertos al diálogo, pero respetamos cien por ciento al Ejército Mexicano, no tengo nada en contra de ellos, sabemos que es su trabajo y de la Armada también", indicó el presunto capo.

Nájera advirtió que debe investigarse si fue Gómez Martínez, a quien se atribuye el asesinato de doce agentes federales el pasado fin de semana, quien llamó a un programa de televisión del estado de Michoacán, bastión de La Familia Michoacana.

Más tarde, el ministro del Interior, Fernando Gómez Mont, reiteró en un mensaje que el Gobierno de México "no dialoga, no pacta, ni negociará jamás con organización delictiva alguna".

Dijo que las acciones del crimen organizado son "cobardes" y la ofensiva del Estado no se va a detener, y se va a aplicar todo el peso de la ley hasta someter a estas organizaciones.

Gómez Mont agregó que el deber del Estado es combatir a todas la organizaciones criminales que atentan contra la población, y agregó que por más que pretendan justificar sus acciones son verdaderos criminales que atacan a los mexicanos.

"No cederemos a los chantajes", afirmó y dijo que la violencia del crimen organizado es en reacción a los golpes que le ha asestado el Gobierno, con la captura de varios importantes capos.

En la entrevista vía telefónica con el presunto capo, éste dijo que su agrupación no es enemiga del Gobierno mexicano.

"Queremos que el señor presidente de la República, el señor Felipe Calderón, sepa que no somos sus enemigos", señaló el hombre que dijo ser "La Tuta".

Gómez Martínez asumió la coordinación del cartel tras la detención de Arnaldo Rueda, alias "La Minsa", lo que desató en estos últimos días una ola de ataques a comisarias y el asesinato de 15 agentes federales, doce que fueron abandonados en una carretera y tres que murieron en tiroteos.

Aseguró que el pleito de La Familia Michoacana es contra la Policía Federal Preventiva y la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (Siedo) de la Fiscalía federal.

Añadió que también enfrentan a Los Zetas, sicarios del cartel del Golfo, para evitar que entren a Michoacán. Acusó al ministro de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna, de proteger a Los Zetas y al cartel de los hermanos Beltrán Leyva.

También deslindó de La Familia Michoacana al diputado electo Julio César Godoy Toscano, hermano medio del gobernador de Michoacán, Leonel Godoy.

El Gobierno mexicano asegura que La Familia es liderada por José de Jesús Méndez Vargas, alias "Chuy Méndez" o "Chango", y por Nazario Moreno González, "El Chayo", "El loco" o "El doctor", por los que ofrece recompensas de hasta 30 millones de pesos (unos 2,1 millones de dólares) por cada uno.

Debajo de estos dos capos se encontraría Servando Gómez, "La Tuta", quien ahora coordina a sicarios y otros integrantes del grupo.

Edgardo Buscaglia, asesor de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en materia de corrupción y delincuencia organizada, dijo hoy que La Familia Michoacana es una agrupación integrada por entre 4.500 y 5.000 personas, que ha cuadruplicado su tamaño en los últimos cinco años.

Ese cartel obtiene la mitad de sus recursos del tráfico de todo tipo de drogas en el país, y el resto lo consigue de otras actividades como el contrabando, piratería, extorsión, secuestro y la trata y tráfico de personas, dijo Buscaglia.