Publicado: 09.05.2014 13:00 |Actualizado: 09.05.2014 13:00

El Gobierno de México no vería mal que Pemex rompa con Repsol

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El secretario de Hacienda de México, Luis Videgaray, ha declarado que no sería una mala idea que la petrolera estatal Pemex vendiera sus acciones en la española Repsol, si es para invertirlo en oportunidades en México. Sin embargo, Videgaray aclaró que la decisión última sobre la venta de ese paquete accionarial la tiene que tomar el consejo de administración de la petrolera mexicana. "Independientemente de lo que decida el consejo de administración, si la decisión va en el sentido de desinvertirse en una empresa como es Repsol, que opera fuera de México, para traer ese capital e invertirlo en las oportunidades que va a tener Pemex en México, no sería una mala decisión", dijo.

La petrolera mexicana, que controla un 9,3% ( y cuenta con un puesto en el consejo de administración del grupo español), no ha discutido aún sobre esta eventual venta, según fuentes de la compañía. El consejo de administración de Pemex está conformado por 15 miembros entre propietarios, profesionales y representantes del sindicato de trabajadores petroleros, y lo lidera el secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell. El paquete de Pemex en Repsol estaría valorado en unos 2.300 millones de euros

Las relaciones entre las dos petroleras son tensas desde que Pemex amplió su participación en Repsol en virtud de un acuerdo alcanzado en 2011 con Sacyr (en ese momento el máximo accionista, con un 20% de la petrolera; ahora tiene un 10%) y que meses después terminó rompiéndose. En enero de 2012, ambas compañías firmaron un acuerdo para normalizar las relaciones, que incluyó el compromiso por 10 años de Pemex de no bajar del 5% ni exceder el 10% del capital de la española. La Caixa es ahora el mayor accionista, con más de un 12% del capital. También está en el accionariado el fondo de Singapur Temasek, con un 6,3%, procedente de la autocartera de Repsol.

Uno de los últimos puntos de fricción ha sido el desacuerdos en torno al nombramiento de un nuevo consejero delegado. Los socios mexicanos venían reclamando al presidente de la petrolera española, Antoni Brufau, el nombramiento de un número dos para compartir las tareas ejecutivas en la compañía. Hace un par de semana, Repsol nombró a Josu Jon Imaz como número dos del grupo.

La normalización de las relaciones con Pemes es "una de las cosas" que  Imaz, "tiene entre sus misiones", según comentó el pasado jueves el director financiero de Repsol, Miguel Martínez, en la presentación de resultados. El directivo señaló que la empresa española está "abierta a hablar" en un tono "totalmente amistoso" con Pemex acerca de la relación entre ambas compañías.