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El Gobierno de Micheletti no cree que embajador español "tome el riesgo" de volver

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El ministro de Exteriores del Gobierno de facto de Honduras, Carlos López, afirmó el domingo que no cree que el embajador español en Tegucigalpa, Ignacio Rupérez, ni otros embajadores asuman el riesgo de regresar a este país para que no se les admita.

"Yo creo que han tomado nota los gobiernos de la comunicación de la nota verbal que se ha girado a todos y cada uno de ellos (...) de tal manera que no creo que se tomen el riesgo de que no se les admita", indicó López.

López se refería a un documento difundido el sábado en el que se informaba de que no recibiría a los embajadores de España, Argentina, Venezuela y México, cuyos países acordaron el pasado 23 de septiembre hacer regresar a los jefes de misión que abandonaron Honduras tras el golpe de Estado del 28 de junio.

"Nosotros lo lamentamos muchísimo, es una situación que puede resolverse muy fácilmente", dijo el ministro del Gobierno de facto que asumió el poder el pasado 28 de junio, cuando los militares derrocaron y sacaron del país a Manuel Zelaya.

"Basta con una comunicación del Ministerio de Asuntos Exteriores de España comunicando a la Cancillería de Honduras de que la situación creada con el retiro de su Embajada y el desconocimiento de nuestro embajador en Madrid ha terminado y que proponen el restablecimiento de relaciones diplomáticas", añadió.

López no se refirió a la decisión de las autoridades interinas de Honduras de impedir ayer el ingreso a dos funcionarios no diplomáticos de la Embajada de España en Honduras cuando regresaban al país después de unas vacaciones.

Sin embargo, la vicecanciller de Micheletti, Marta Lorena Alvarado, afirmó: "en el caso de España, que expulsó a nuestro embajador, (en) el caso de México, estamos actuando en consecuencia".

El Gobierno de Micheletti indicó en el comunicado del sábado que los funcionarios de los países que optaron por mantener las relaciones a nivel de misiones concurrentes, como España, tienen restringidos los privilegios propios de los agentes diplomáticos y deben retirar los distintivos y banderas identificadoras en las embajadas.