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Gobierno, oposición y sindicatos, en contra del ‘despido barato' de la CEOE

Los principales grupos políticos y sindicales se muestran contrarios a la propuesta de rebajar la indemnización por despido objetivo de 20 a 12 días

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Los empresarios dejaban claro ayer sus planes de cara a la próxima legislatura en materia de contratación laboral. Su propuesta, que el despido objetivo tenga una indemnización de 12 días por año trabajado en lugar de 20, ha supuesto el rechazo en pleno de los principales grupos políticos y sindicales que ven en ella un importante retroceso social.

Después de que Alfredo Pérez Rubalcaba, candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno en las próximas Elecciones Generales, recordara que el 'contrato único' planteado por la CEOE fue una propuesta del PP, desde el Partido Popular han respondido a la acusación de que detrás de los planes de la CEOE se encontraba el 'programa oculto' del PP. Esteban González Pons, vicesecretario de Comunicación del PP, ha asegurado hoy que su partido no apoyará abaratar el despido 'en ningún caso', sino que intentará abaratar la contratación 'en todos los casos'. Después de que ayer la patronal defendiera abaratar el despido, devaluar la negociación colectiva y debilitar el derecho de huelga, en una entrevista en Los Desayunos de TVE, el dirigente del PP ha recordado que desde su partido tiene ya un modelo de reforma laboral, que no se puede hacer sin contar con los sindicatos.

Después de que la izquierda parlamentaria rechazara enérgicamente estas medidas hoy la cabeza de lista del PSC por Barcelona a las elecciones del 20N y ministra de Defensa, Carme Chacón, ha asegurado que las propuestas de la CEOE no son la solución para que España pueda 'salir de la crisis' y ser competitiva económicamente. En declaraciones a Radio 4, Chacón ha censurado las propuestas de la patronal. 'Aquí ya hace tiempo que hemos aprendido que ésta no es la fórmula ni de competir, ni de ser competitivo, ni de aumentar nuestra competitividad, ni de salir de la crisis', ha señalado Chacón. 'Pretender competir con trabajadores más baratos, con sueldos más baratos y con trabajadores con menos calidad no puede ser la solución para España', ha aseverado.

Por su parte, el expresidente del Gobierno Felipe González ha afirmado este jueves que no comparte las propuestas de la CEOE y ha advertido de que la moderación salarial sin más no es la clave para mejorar la competitividad, sino que hay que mejorar la productividad por hora de trabajo. En un desayuno informativo del Fórum Europa González ha ironizado con que la patronal tal vez acabe por pedir que sea el trabajador despedido el que tenga que pagar una indemnización.

El secretario de Acción Sindical de UGT, Toni Ferrer, ha asegurado que la 'única obsesión' de la CEOE es cómo destruir empleo de una forma más fácil y barata, 'eliminando la protección a los trabajadores'. Este responsable sindical asegura que 'la gran preocupación de la CEOE es cómo contratar sin causa, consagrar el empleo temporal y despedir de una manera que sea más fácil y barata para los empresarios'. Además, UGT ha pedido a los partidos políticos que se posicionen ante estas propuestas. 'Si los partidos pretenden llevar esas ideas en sus programas para las próximas elecciones generales, se creará una crisis social en España que va a generar desigualdades y descohesión social', ha advertido Ferrer.

Esta mañana, la secretaria de Estado de Empleo, Mari Luz Rodríguez, ha señalado que las propuestas anunciadas por la CEOE 'son más propias del derecho del trabajo del siglo XIX' que de la actualidad, y cree que están 'recuperadas' del pasado y son 'las de siempre'. Rodríguez ha tachado de 'inoportuno' que la patronal proponga resarcir parte de los despidos improcedentes con el Fondo de Garantía Salarial (Fogasa), cuando el Gobierno ya ha fijado que sólo los despidos justificados podrán tener un resarcimiento por este fondo.

En Actuable.es se ha abierto una petición online dirigida al presidente de la CEOE, Juan Rossell, que ya ha sido firmada por más de 2.000 personas y ha recibido el apoyo de Izquierda Unida.