Público
Público

El Gobierno quiere 'militarizar' la Administración del Estado

Propone que los oficiales del Ejército puedan pasar a ser funcionarios civiles y trasladen a sus nuevos compañeros los "valores aprehendidos dentro de la institución militar

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Aseguraba esta semana Cristóbal Montoro que España no tardaría en asombrar de nuevo el mundo y puede que el Gobierno esté a punto de conseguirlo. A propuesta de Defensa, el Consejo de Ministros estudiará próximamente un proyecto para modificar la carrera militar que, en esencia, consiste en convertir a militares de carrera en funcionarios civiles y, ya de paso, ‘militarizar' la Administración del Estado.

Más allá de intentar recolocar a los altos mandos militares que sobran en el mastodóntico cuerpo de oficiales del Ejército, la memoria explicativa del proyecto da cuenta también de otro objetivo no menos ambicioso: 'beneficiar al resto de las Administraciones públicas del potencial y la experiencia de este personal a través de los valores aprehendidos dentro de la institución militar, generando al mismo tiempo una cultura de defensa y cercanía entre el mundo civil y militar'.

Los militares exportarán sus 'valores' a los funcionarios civiles

Entre estos valores, obviamente, están el orden, la disciplina, el espíritu de sacrificio y el amor a España que, por lo visto, el Gobierno del PP debe de echar en falta entre los funcionarios civiles del Estado.

La modificación de la ley 39/2007 de la Carrera Militar regulará una nueva situación administrativa a la que se denominará 'servicio en otras Administraciones Públicas ajenas a la Administración Militar'.

Según Defensa, ello permitirá ampliar las expectativas profesionales de los oficiales y optimizar la gestión de los recursos humanos entre las administraciones públicas. En último extremo, como ya se ha mencionado, permitirá 'exportar e intercambiar los conocimientos, experiencia y valores del personal militar al resto de la Administración Pública'.

Defensa hace hincapié en que se trata de 'dar un impulso a la política de recursos humanos basada en el mérito, la profesionalidad y la responsabilidad: flexible y sensible a las necesidades del servicio público'. Los oficiales que se acojan a esta nueva situación administrativa mantendrá su condición de militares, si bien en suspenso.