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El Gobierno regulará las lagunas nucleares por ley

La reforma precisará la vida de las centrales, las condiciones de las prórrogas y las exigencias de seguridad. Zapatero presentará en otoño un plan de abastecimiento energético hasta 2030

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Una reunión al aire libre con un centenar de jóvenes cuadros del PSOE fue el escenario elegido por el presidente del Gobierno para explicar ayer su decisión sobre el cierre de la central de Garoña en 2013 y para anunciar una regulación de los 'déficits de legislación' sobre la energía nuclear. No fue el único anuncio: en el otoño, el Ejecutivo remitirá al Parlamento un plan sobre las perspectivas energéticas de España en el horizonte de 2030, que incluirá una planificación del abastecimiento.

La iniciativa legislativa tendrá por objeto regular 'qué es la vida útil y qué es la vida de diseño de una central nuclear', precisar 'las condiciones para la obtención de las prórrogas' y concretar las garantías de seguridad, incorporando la exigencia de estudios de impacto medioambiental.

Zapatero subrayó que resulta 'sorprendente' que estos estudios sean obligatorios 'para la menor obra pública y no para una central nuclear que produce residuos radiactivos, y Garoña la que más, y que utiliza un volumen muy importante de agua, en este caso del Ebro'. O que las prórrogas sean anuales o bianuales durante los primeros treinta años de vida de una central y a partir de esa antigüedad se concedan para diez años.

El presidente enmarcó la decisión sobre Garoña en la apuesta por un modelo de economía sostenible. 'Es el momento dijo de evitar que la próxima gran crisis internacional, dentro de 20 ó 30 años, sea la de la sostenibilidad medioambiental', como ahora ha sido la financiera. En este sentido señaló que, puesto que 'en política, las palabras no son nada sin los hechos', entraña 'un mensaje a las empresas', para que tengan claro que el futuro son las energías renovables y 'aprovechemos como país lo que tenemos', el potencial de liderar este sector, que ya genera exportaciones.

Pero Zapatero, que rechazó 'el tacticismo economicista de corto alcance', dio también una impronta ideológica 'crucial' a la apuesta por las energías limpias. 'Las energías renovables son democratizadoras del poder económico porque las personas y las comunidades de vecinos van a ser capaces de ser productoras y vendedoras de energía, mientras que el petróleo, la nuclear... están en manos de cuatro o cinco grupos y con tendencia a concentrarse aún más. Van a dar poder a la gente y a quitárselo a los poderosos', explicó. De ahí 'las resistencias'.

Aunque no quiso profundizar en las presiones recibidas por el Gobierno, recordó que la primera parte de la vida de las centrales nucleares es la menos rentable y es a partir de las prórrogas cuando son 'muy rentables, no imagináis hasta qué punto'. También reseñó que 'no hay central que se construya por menos de 7.000 millones de euros, así que al final tiene que estar el Estado detrás de esa inversión'.

Zapatero reivindicó la 'autonomía absoluta' del Gobierno y proclamó que 'nada ni nadie' va a condicionar 'el cumplimiento del programa electoral y las decisiones del presidente'. 'El cierre de Garoña ya estaba en el programa de 2004. Eso se escribe y escribir es fácil, pero luego hay que tomar decisiones y me habéis encargado de tomar las decisiones', afirmó.

Al presidente le dio pie para extenderse la pregunta de uno de los participantes en los cursos de la Escuela Jaime Vera del PSOE, pero ya había deslizado en su intervención inicial algunas respuestas a quienes desde dentro de su partido critican, como Felipe González, el cierre de Garoña. Así, resaltó que un partido político sólo gana cuando es capaz 'de recoger los valores mayoritarios de la sociedad' y que 'hay quien se sorprende de que haya un Gobierno que cumple la palabra dada, pero yo pertenezco a ese grupo'.

Defendió también que 'la mejor política energética es el ahorro' y, a este respecto, se remitió a la Ley de Economía Sostenible, de la que el Consejo de Ministros hará una primera lectura en agosto, para remitirla al Parlamento antes que los Presupuestos.

Zapatero subrayó que hay 'síntomas positivos' de recuperación económica que, según dijo, debe producirse 'en un tiempo razonable, que no ha de ser distinto al de la gran mayoría de los países europeos', aunque vaticinó que habrá 'oscilaciones'.

Reiteró su negativa rotunda a abaratar el despido, porque 'no vamos a salir de la crisis con una visión cortoplacista ni con recetas tácticas', sino con 'luces largas'. 'España no necesita peores contratos, sino mejores trabajos', subrayó. Para lograrlo, destacó la importancia de reformar la Formación Profesional y de reinsertar en el proceso educativo a jóvenes que abandonaron prematuramente su ciclo de formación.