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El Gobierno se resigna a la destrucción de empleo y desmonta sus previsiones

Rajoy comparecerá en el Congreso para explicar sus reformas. La creación de empleo y la bajada del IRPF se retrasan hasta 2015. La vicepresidenta y los ministros de Economía y de Hacienda insisten en que la econom&iacu

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La vicepresidenta del Gobierno y los ministros de Economía y de Hacienda comparecieron tras el Consejo de Ministros y trataron de presentar un panorama de futuro optimista al tiempo que mostraban unos datos demoledores en los dos grandes objetivos del Ejecutivo: el crecimiento económico y la creación de empleo. Sobre el primero, Luis de Guindos anunció que, frente a una previsión inicial de caída del PIB de 0,5 en 2013, éste se contraerá un 0,8% más, hasta alcanzar un -1,3%, en consonancia con las previsiones de los organismos internacionales.

Además, en la 'Actualización del Programa de Estabilidad 2013-2016', el escenario macroeconómico del Gobierno contempla subidas del PIB del 0,5, 0,9 y 1,3% en 2014, 2015 y 2016 respectivamente. El escenario de creación de empleo es aún peor, pues el Ejecutivo prevé caídas del 3,4 y 0,4% en 2013 y 2014 y leves subidas del 0,3 y el 0,7 en 2015 y 2016 respectivamente.

Con este escenario, sin embargo, y con la cautela de presentar unas 'hipótesis extremadamente conservadoras', 'prudentes' y 'cautas', De Guindos aseguró que 'la recuperación' de la economía española estaba empezando, porque se 'está dando la vuelta' a la situación de crisis. A pesar de todo, el Gobierno reconoce que 'falta mucho' para que los datos macroeconómicos positivos (balanza comercial o costes de financiación) 'se traduzcan a la economía real' y así lo explicará el presidente Mariano Rajoy en una comparecencia en el Congreso de los Diputados que solicitará hoy mismo para detallar las reformas que hoy ha adelantado su equipo y que la vicepresidenta aseguró que se producirá en 'el más breve plazo posible'.

La vicepresidenta anunció que se realizarán ocho grandes reformas, entre las que se encuentran la luz verde a las cacareadas leyes de transparencia y reforma local, la subida de impuestos especiales (medioambientales, entre otros que no ha querido concretar Cristóbal Montoro) o el mantener la subida del IRPF hasta 2015, corrigiendo así las intenciones iniciales del Ejecutivo, que aseguró que lo bajaría en 2014.

Soraya Sáenz de Santamaría ha anunciado, asimismo y entre las medidas de consolidación fiscal y Seguridad Social, la 'regulación del factor de sostenibilidad, para garantizar el futuro del sistema de pensiones' y aunque no quiso adelantar nada, a la espera de los trabajos de una comisión creada al respecto y de la negociación en el marco del Pacto de Toledo, dejó en el aire la posibilidad de 'desindexar' las pensiones del IPC anual, es decir, que no suban en función de éste, explicó la portavoz del Gobierno. Esta desindexación sí se producirá en las rentas públicas y afectará, especialmente, a los contratos administrativos.


El Gobierno ha decidido posponer el cumplimiento del objetivo del déficit del 3% hasta 2016, dos años más tarde de lo previsto y la Comisión Europea le ha dado el visto bueno. También al ajuste fiscal propuesto hoy por el Ejecutivo, aunque Bruselas no se pronunciará sobre las reformas hasta el 29 de mayo, según ha trasladado en una nota en la que daba la 'bienvenida' al plan de Rajoy sin entrar a valorarlo. En el Ejecutivo están satisfechos con la reacción de Bruselas, han señalado fuentes del mismo, y ven en las palabras del comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn un espaldarazo a las políticas económicas del Gobierno. Las citadas fuentes se basan en el 'grado de cumplimiento altísimo' de las recomendaciones de la UE a España hechas en junio de 2012. En Bruselas nos están diciendo que 'sigamos como estamos', que 'profundicemos' en la hoja de ruta de ajustes, han señalado desde La Moncloa.

El Ejecutivo quiere dar una imagen optimista a pesar de la crudeza de las previsiones y de la falta de cumplimiento de los dos objetivos clave, la creación de empleo y el crecimiento económico. Su argumento central es la bajada 'histórica' de la prima de riesgo, que permite a España mejorar su financiación y ahorrarse 1.000 millones de euros, según cómputo del propio Gobierno. Éste también hace extensiva a las empresas la mayor facilidad de financiación, lo cual les permitirá la creación de 80.000 puestos de trabajo en un año, siempre según los cálculos de los conservadores, que, en un documento trasladado al PP, estiman que 'por cada 100 puntos de reducción de la prima de riesgo, se crean 80.000 puestos de trabajo'.