Público
Público

El Gobierno sirio asegura que el conflicto ha costado la vida a 1.300 personas

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Unas 1.300 personas -600 policías y militares y 700 manifestantes- han muerto durante el conflicto interno que vive Siria, aseguró hoy en Moscú Busein Shaaban, la consejera del presidente sirio, Bachar al Asad.

"Seiscientas personas han sido asesinadas entre los oficiales del Ejercito y del Ministerio de Interior", dijo Shaaban, de visita oficial en Moscú.

La portavoz de Damasco subrayó que el número de muertos entre los manifestantes es de unos 700 y es comparable a los fallecidos entre las fuerzas policiales y militares.

Hoy mismo, la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, señaló que la represión gubernamental en Siria ha causado al menos 2.600 muertos.

La consejera del presidente sirio para política e información negó las informaciones que desde algunas ONG hablan de 10.000 víctimas mortales.

"En absoluto es verdad. No es así. Tenemos las listas con los nombres de los fallecidos", apuntó.

La representante de Damasco, que se reunió hoy en Moscú con senadores rusos, dijo que las sanciones internacionales contra su país pueden provocar una escalada de la violencia, y llamó a la sociedad internacional a no intervenir en el conflicto.

"Nos pronunciamos contra la intervención en los asuntos del país y contra las sanciones. Esta postura (de Occidente) sólo puede llevar a una escalada de la violencia", afirmó.

Siria, agregó, entiende que los países occidentales no tienen interés en una solución pacífica de la situación.

"Hay intenciones interesadas de una serie de países en usar la región para provocar conflictos religiosos, desatar guerras civiles y de esta manera establecer su control sobre los recursos energéticos", aseveró Shaaban.

La consejera de Al Asad agradeció a Rusia su postura en el conflicto sirio, pero negó que necesite de la mediación rusa.

Shaaban instó a Occidente a adoptar la misma postura que Rusia respecto al conflicto que vive su país.

"Occidente tiene que entender de una vez que además de las personalidades (en alusión a Al Asad) en Siria también está, ante todo, nuestro pueblo, y hay que hacerlo todo para que nuestro pueblo tenga la posibilidad de llevar a cabo reformas estructurales sin violencia ni derramamiento de sangre", reiteró.