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El Gobierno tailandés niega interferencias en la extradición de Bout a EEUU

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El primer ministro de Tailandia, Abhisit Vejjajiva, aseguró hoy que su Gobierno no ha interferido en el proceso de extradición a Estados Unidos del presunto traficante de armas ruso Viktor Bout.

Durante su programa semanal de televisión, "Confianza en Tailandia con el Primer Ministro Abhisit", el dirigente dijo que el caso deberá resolverlo el sistema judicial del país y aseguró que "no ha habido ninguna interferencia del Gobierno".

Abhisit dijo que el caso se encuentra bajo consideración de la justicia y que nadie sabe por ahora cual será su decisión.

El miércoles la Fiscalía paralizó la extradición de Bout, de 43 años, cuando la Policía se lo iba a llevar al avión privado con alguaciles estadounidenses que esperaban en el aeropuerto.

Según los fiscales del Estado, el traslado era ilegal porque el imputado tiene aún cuentas pendientes con la justicia tailandesa, en concreto, las acusaciones de fraude y lavado de dinero que Estados Unidos presentó contra el ruso el pasado febrero.

Un tribunal de justicia de Bangkok tiene previsto examinar el caso el 4 de octubre, salvo que se retiren los cargos antes, como intenta hacer Estados Unidos.

El primer ministro tailandés hizo referencia a las presiones que su Gobierno ha recibido también de Rusia para que se detenga la extradición.

"Mi Gobierno respeta los lazos positivos entre Rusia y los Estados Unidos", dijo Abhisit quien aseguró que ha pedido al Ministerio de Asuntos Exteriores que medie para lograr un entendimiento con los dos países.

Bout fue detenido en un lujoso hotel de Bangkok el 8 de marzo de 2008 y el Tribunal de Apelaciones concedió su extradición a Estados Unidos el pasado día 21.

Los servicios de inteligencia británicos y estadounidenses sostienen que el ruso dirigió durante años una de las mayores redes de contrabando de armas, formada por un entramado de empresas para las que trabajaban unas 300 personas que llevaban a cabo esa actividad con el apoyo de unos 40 aviones, la mayor parte Antonov de fabricación rusa.

Bout, cuyo nombre aparece en numerosos informes de la ONU por transgredir sanciones internacionales y embargos de armas, ha sido acusado de hacer negocios con regímenes y grupos de África y Asia, con dictadores como el liberiano Charles Taylor y el libio Muamar Gadafi y organizaciones como los talibanes o Al Qaeda.