Público
Público

Gobierno de Tiflis y separatistas de Osetia se acusan de lanzar un ataque

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Georgia y su región separatista de Osetia del Sur se acusaron hoy mutuamente de haber iniciado un ataque sin que se registraran víctimas y del que por extensión responsabilizaron también a Rusia y a los observadores europeos.

El ministerio del Interior de Georgia denunció que uno de sus puestos de control situado junto a la frontera administrativa de Osetia del Sur fue atacado, en la noche del miércoles, desde ese territorio separatista y pro-ruso con morteros, ametralladoras y fusiles automáticos.

El ataque contra el puesto de control y las vecinas localidades georgianas de Nikozi y Jviti comenzó poco antes de la medianoche y duró aproximadamente una hora, según el comunicado oficial difundido en Tiflis.

Osetia del Sur afirmó a su vez que fueron las fuerzas georgianas las que dispararon desde Nikozi dos granadas o proyectiles de mortero contra la capital de la región, Tsjinvali, y reivindicó su derecho de responder con fuego a tales "provocaciones".

Este es el primer incidente armado de importancia entre ambas partes desde su conflicto armado de agosto del 2008, tras el cual Rusia invadió Georgia y reconoció la independencia de sus regiones separatistas, Osetia del Sur y Abjasia, donde instaló sus bases.

La Cancillería georgiana denunció por su parte que, tras comenzar anoche los tiroteos, Tiflis intentó comunicarse con los militares rusos en Osetia del Sur mediante una línea abierta para situaciones de crisis, pero aquellos eludieron el contacto.

Por tanto, el ministerio de Exteriores de Georgia responsabilizó a la parte rusa de ese incidente armado, con el argumento de que "Rusia ejerce el control de los territorios georgianos ocupados".

"Esta provocación, muy peligrosa, supone otra violación por parte de Rusia del acuerdo de alto el fuego del 12 de agosto de 2008", que con la mediación de Francia puso fin al conflicto armado iniciado cinco días antes, denunció la diplomacia georgiana.

Tiflis recordó que Rusia ha vetado la labor de las misiones de la ONU y la OSCE en Abjasia y Osetia del Sur, y volvió a exigir el acceso de los observadores de la Unión Europea (UE), actualmente desplegados en territorio georgiano, a las regiones separatistas.

Las tensiones y los intercambios de acusaciones entre Rusia y Georgia de preparar "nuevas provocaciones" aumentan a medida que se acerca el primer aniversario de la guerra.

En esta situación, Tiflis argumenta que el retorno de los observadores internacionales a Osetia del Sur y Abjasia permitiría controlar la situación y establecer a los responsables de posibles incidentes armados para evitar un nuevo conflicto bélico.

Mientras, Osetia del Sur, ofendida por la negativa de Europa de reconocer su independencia, extendió hoy sus acusaciones a la UE al denunciar que el presunto ataque georgiano a Tsjinvali se efectuó "desde la zona de responsabilidad de los observadores europeos".

"La pasividad y la actitud tendenciosa de los observadores europeos animan, de hecho, las provocaciones georgianas", declaró a la agencia rusa Interfax el líder suroseta, Eduard Kokoiti.

Agregó que Georgia, gracias a la ayuda de Estados Unidos, Israel y Ucrania, ha logrado restablecer e incluso incrementar su potencial militar y "concentra tropas en la zona de responsabilidad de los observadores europeos" cerca de las fronteras de Osetia del Sur.