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González, Cañas y Dulko se exprimen al máximo y logran el triunfo

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El chileno Fernando González y los argentinos Guillermo Cañas y Gisela Dulko se exprimieron al máximo en la segunda jornada del Abierto de Australia pero lograron que su esfuerzo se viera recompensado.

González disputó casi, casi, un partido digno de final. Medirse contra el australiano Lleyton Hewitt en la Rod Laver Arena es casi como luchar contra el título, y "Feña" ganó el partido por 5-7, 6-2, 6-2, 3-6 y 6-3.

El jugador de Santiago tiene experiencia y sabe manejar este tipo de partidos. No en vano disputó la final de 2007 ante el suizo Roger Federer y manejó la presión con soltura. De aquel recuerdo queda su fortaleza para lanzarse al vacío que supone enfrentarse contra el hasta ahora único jugador "aussie" capaz de levantar al público australiano de sus asientos.

Pero además González tuvo ingenio o quizás fortuna. Con dos sets iguales detuvo el partido para que le dieran masaje en el muslo izquierdo porque tenía calambres. Y tras reanudarse el partido, Hewitt había perdido parte de la aceleración que había mostrado antes y su saque, mordiente.

"Sentí un dolor en el muslo, como calambres, y llame al médico", dijo González, cuya victoria ante Hewitt significó su debut oficial este año, pues anteriormente sólo había disputado la exhibición de Kooyong.

Vencer a Hewitt fue para el chileno una prueba de fuego. El público aupó a su jugador hasta el final, pero Hewitt no es el mismo de hace varias temporadas. Ha perdido rapidez, después de ser operado de la cadera, y ya con familia y dos hijos parece haber dejado un poco más al margen lo que antes era su pasión.

De hecho, aunque dijo que el próximo año regresara a Melbourne Park, lleva 13 Abiertos de Australia disputados, nunca logró el título aquí. Disputó la final del 2005 contra el ruso Marat Safin y a partir de ahí se diluyó. Esta semana ocupa el puesto 70 del mundo.

"Ese momento (el de González y el fisio) fue clave", dijo Hewitt, "yo estaba sacando bien como lo había hecho al principio, y en el quinto no lo hice tan bien. Le proporcioné demasiadas oportunidades para tomar la iniciativa con su derecha".

Para González significó mucho su victoria. "Es un gran jugador y un gran adversario. Este era mi primer partido oficial del año, por eso estoy feliz de lo que hice y también un poco cansado".

Tan cansado como él o más quedó el argentino Guillermo Cañas, próximo rival de González en segunda ronda, que se impuso al alemán Dieter Kindlmann por 3-6, 7-5, 5-7, 6-0 y 7-5. Un duelo que asegura un latinoamericano en tercera ronda, cada vez más cerca de una posible confrontación con el español Rafael Nadal, número uno del mundo, en octavos.

Al igual que González y Cañas, Gisela Dulko tuvo que luchar duro para vencer a la bielorrusa Anastasiya Yakimova, por 6-3, 5-7 y 6-3, en una jornada en la que se llegó a los 39 grados, y con mucho viento, gracias al cual los competidores pudieron resistir.

"Para mi ha sido aceptable, estaba acostumbrada al calor de Buenos Aires", dijo Dulko, que ahora si deberá estar fina, porque su próxima rival será la estadounidense Serena Williams, segunda favorita, y campeona en 2003, 2005 y 2007, que venció a la china Yuan Meng, invitada especial, por 6-3 y 6-2.

"Voy a salir a luchar y a intentar mantener mi juego. No voy a salir a verla a ella, si no a jugar", advirtió Dulko.

Para Serena debió disputarse su partido en otro lugar porque preguntada sobre las condiciones de hoy comentó, "Oh, hace un poquito de calor ahí fuera".

La jornada registró cuatro derrotas de jugadores argentinos y una de un chileno. Cayeron Eduardo Schwank ante el alemán Tommy Haas (6-3, 6-3 y 6-4), Diego Junqueira, ante el francés Richard Gasquet (6-7, 7-6, 6-3 y 6-4), Martín Vasallo Arguello frente al también francés Gael Monfils (6-1, 6-3 y 7-5), y el jugador de Valparaiso Nicolás Massú, ante el español Nicolás Almagro, en un tenso partido en el que Massú estuvo a punto de cambiar el signo del mismo, pero cedió por 6-4, 6-4, 3-6, 5-7 y 6-3.

Miguel Luengo