Publicado: 03.11.2014 11:54 |Actualizado: 03.11.2014 11:54

Las grandes empresas dicen que con sus medidas podría rebajarse el paro al 11% en 2018

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El Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC), formado por las grandes empresas de España (desde Telefónica al BBVA, pasando por Acciona, ACS o Mercadona) ha presentado este lunes el informe España 2018. Dicho informa incluye una batería de medidas económicas y de lucha contra el fraude laboral para conseguir, aseguran los grandes empresarios, lo que el Gobierno es incapaz de conseguir: que la tasa de paro se sitúe por debajo del 11% en 2018.

Para lograr dicho objetivo los grandes empresarios proponen básicamente nuevas reformas; reformas que según ellos crearían 2,3 millones millones de empleo en cuatro años. Además, aseguran que si se toman iniciativas para reducir el fraude laboral, podrían aflorar unos 800.000 empleos extra, lo que permitiría reducir la tasa de paro en 3,6 puntos adicionales. De esta forma, la tasa de paro podría situarse por debajo del 11% en 2018; dicen los grandes empresarios que en el entorno del 10,4%. Actualmente la tasa de paro está en el 24%.

"España tiene una clara oportunidad para mejorar su escenario macroeconómico a través de un cambio radical", dijo el presidente de Telefónica, César Alierta, durante la presentación del informe. Lo que no precisó Alierta ni tampoco precisa el informe es si el empleo que se crearía sería de calidad o no.

Según el CEC la recuperación de la economía española es constante y sus previsiones son que el PIB crezca el 1,3% este año y el 2% en 2015. Alierta ha dicho que España "se puede situar entre los diez mejores países en todo el mundo" y ha abogado por profundizar en las reformas, mejorar el marco regulatorio e incrementar la capacidad de innovación.

El presidente de Telefónica ha asegurado que con un plan de choque de reformas en ocho bloques "volveremos a ser un país que sorprenda".

Algunas de las medidas que propone el informe son aumentar el tamaño de las empresas y su internacionalización, así como reformas educativas y en política energética sostenible.

La lucha contra el fraude laboral haría aflorar 800.000 empleos, dicen los grandes patronos

El aumento de la dimensión de las empresas supondría la reducción de 4,2 puntos en la tasa de desempleo, mientras que una reforma educativa rebajaría el paro en casi un punto.

Asimismo, la mejora de la economía del conocimiento, la sostenibilidad energética y una mayor fluidez financiera aportarían una reducción de casi dos puntos en la tasa de desempleo.

El director del CEC, Antonio Casado, ha indicado que la lucha contra el empleo sumergido, que actualmente ronda el 23% del PIB, supondría un ahorro fiscal del 1% y aboga por homogeneizar un plan nacional de lucha en territorios y en todas las instituciones así como el aumento del número de inspectores.

Por su parte, el economista jefe del BBVA, Jorge Sicilia, ha dicho que es muy importante aumentar el tamaño de las empresas para que sean más innovadoras y más internacionales y ha abogado por revisar los marcos fiscales y regulatorios para facilitar el aumento de su dimensión. "Menos del 1 % de las empresas españolas son medianas y grandes, la mitad del promedio de Alemania, Francia e Italia", añade el informe, que se plantea como objetivo aumentar en 15.000 las empresas medianas en España hasta 2018. De ser así, la productividad crecería un 15 % y el empleo neto en 400.000 puestos de trabajo.

Por otra parte, el documento del CEC pide un ajuste fiscal "más ambicioso" sin penalizar el crecimiento, con el objetivo de asegurar la sostenibilidad de la deuda. Para ello propone medidas enfocadas a reducir la deuda pública por debajo del 90% del PIB como gestionar de forma "activa" el patrimonio público, acometer procesos de externalización y subcontratación, o implementar "sin retrasos" una reforma del sistema de pensiones.

En cuanto al sistema financiero, el CEC pide incentivos fiscales al ahorro, fuentes de financiación alternativas, como las titulizaciones o un uso más eficiente de la financiación pública. También habría que recuperar la inversión pública en infraestructuras, según las grandes empresas, ya que se está depreciando el stock de capital que tienen las empresas.