Público
Público

Las grandes empresas pagan más impuestos

El nuevo plan contable y la pérdida de desgravaciones aumentan la factura fiscal

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El intenso debilitamiento de la actividad económica ha provocado el desplome de la recaudación de impuestos. Sin embargo, algunos contribuyentes, especialmente grandes empresas, han visto cómo su factura fiscal no se ha rebajado e, incluso, ha aumentado.

Por ejemplo, las mayores empresas españolas que cotizan en bolsa deben pagar al Fisco, en conjunto, más impuestos por los beneficios de 2008, que los que les correspondieron un año antes, según las cuentas presentadas en la CNMV.

Las 55 compañías que integran el Ibex 35 (que agrupa a las mayores compañías de la bolsa española) y el Ibex Medium Cap (que incluye a las medianas) pagaron en total 14.926 millones de euros en impuestos por sus beneficios, un 2,5% más que en 2007.

El pago para Hacienda aumentó en 16 compañías, sobre todo, en las más grandes. Los expertos fiscales destacan que este crecimiento de la carga impositiva resulta 'muy llamativo' puesto que no sólo contrasta con unos resultados empresariales discretos, sino también con la rebaja del gravamen que se aplican las empresas.

Los beneficios antes de impuestos de 2008 de estas empresas suman 57.994 millones de euros, un 12% inferior a los del año anterior. Este resultado contable es el punto de partida para determinar, tras diversos ajustes, la base sobre la que se paga el Impuesto sobre Sociedades, que grava las ganancias.

El tipo que se aplica ahora es el 30%, dos puntos y medio inferior al vigente para 2007. Pero una rebaja similar no se ha producido en los impuestos de las grandes compañías. Al contrario: la cantidad para el Fisco equivale al 25,7% del resultado bruto, cuando un año antes suponía el 22,1%.

Los expertos fiscales apuntan varias razones para explicar por qué aumenta la factura fiscal de las grandes empresas. La primera y principal: las nuevas reglas contables que las compañías aplicaron por primera vez en 2008.

'Este fenómeno podría tener que ver con el efecto de la primera aplicación del nuevo Plan General de Contabilidad. Los últimos cambios introducidos en la ley del impuesto atemperaron bastante el impacto fiscal del cambio contable, pero no lo han evitado del todo', explica Juan Cobo de Guzmán, de Ernst & Young Abogados.

Con la nueva normativa, por ejemplo, han tenido que cambiar cargos y abonos a reservas en su patrimonio, que son variaciones que no afectan a los resultados, pero sí tienen incidencia en la base imponible.

Otros expertos apuntan que la factura fiscal de las grandes compañías se ha podido ver afectada por cambios en las deducciones y otras operaciones. La reforma del Impuesto sobre Sociedades de 2007 introdujo, por primera vez, una reducción en el tipo de gravamen, pero también estableció un calendario de rebajas y la desaparición de muchas de las desgravaciones.

'Las deducciones se recortan un 20% cada año, y eso puede haber perjudicado a algunas compañías', apunta un asesor. Los expertos fiscales apuntan también que algunas compañías han dejado de beneficiarse del crédito fiscal que hasta ahora tenían (generados, por ejemplo, por determinadas provisiones o por las pérdidas cosechadas de otros años).

El mayor ejemplo es el de Telefónica, la compañía que más paga (3.088 millones), y que ha visto cómo prácticamente se duplica su carga impositiva al agotarse el crédito fiscal que había acumulado por las inversiones en la tecnología UMTS.

 

La recaudación total del Impuesto sobre Sociedades se desplomó el año pasado un 39%, hasta quedar en 27.301 millones de euros, por el fuerte deterioro de las cuentas de las empresas con el comienzo de la crisis. Los malos resultados se han concentrado sobre todo en las compañías más pequeñas. Las grandes empresas son las que, de alguna manera, han sostenido la recaudación de este tributo. El pago de impuestos declarado por las 55 compañías que cotizan en bolsa representa el 54,7% de la recaudación. Un año antes, suponía el 32,5%.