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Un granjero francés es el nuevo "rey Sol"

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El brillante sol del invierno disuelve la capa de nieve sobre los techos de los graneros para dejar ver la nueva y audaz actividad de Jean-Luc Westphal: además de producir huevos y granos, genera energía solar para miles de viviendas.

La crisis económica ha puesto en duda las esperanzas de financiación de muchos proyectos de energía renovable, pero los gigantes paneles instalados sobre los techos de esta granja inclinada al pie de las sierras Vosges, en el este de Francia, están captando la atención de granjeros e inversores.

Westphal pertenece a un pequeño pero creciente grupo de granjeros del mayor productor agrícola de la Unión Europea que está tomando iniciativas para que la energía solar aumente los ingresos de su negocio, además de ayudar a Francia a satisfacer sus objetivos energéticos.

"Estamos tratando de ir un poco más allá de la agricultura para obtener sustento de un modo diferente", indicó Jean-Luc Leonhart, un viejo compañero de clase de Westphal que visitó el proyecto de su amigo con la idea de instalar paneles solares en su propia granja.

Ubicado en una región montañosa conocida por sus quesos Munster-Gerome y los vinos blancos de buena calidad, Westphal está trabajando a gran escala.

Sus paneles desplegados forman una de las mayores instalaciones integradas de sistemas fotovoltaicos, que generan electricidad directamente de la energía solar.

Los 20 millones de euros de inversión dan para construir cinco enormes cobertizos cubiertos por 36.000 metros cuadrados de paneles solares con una capacidad de 4,5 megavatios (MW), suficiente para abastecer 4.000 casas.

Banque Populaire financió en conjunto el proyecto de Westphal con Credit Agricole, el principal prestamista entre los granjeros de Francia.

"Fueron las economías de escala las que los convencieron", aseguró Westphal. El granjero espera generar 2 millones de euros al año en ventas de electricidad con su planta solar.

Un elemento clave del Gobierno es lograr que las fuentes renovables representen el 23 por ciento del consumo francés de energía para 2020.

"La ambición de Francia es tener un papel destacado en la revolución tecnológica que se acerca en términos de energía solar", aseguró en noviembre el ministro de Medio Ambiente y Energía Jean-Louis Borloo.

Francia depende mucho de las plantas nucleares, cuyos 63.260 megavatios de capacidad hacen parecen diminutos los 25 MW de energía solar de la red nacional registrados en el 2008.

Pero el país ya ha duplicado su capacidad solar anual desde el 2006, según el grupo SER de productores de energía renovable, y el objetivo del Gobierno es multiplicar esto a 5.400 megavatios para el 2020 atrayendo a propietarios de casas, granjeros y comercios con atractivas tarifas.