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Grecia no tiene dinero para pagar pensiones ni salarios

Atenas alertó ayer de que sólo cubrirá hasta octubre si no le llega otro tramo del fondo de rescate

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Las instituciones rescatadoras de Grecia, el Banco Central Europeo (BCE), la Comisión Europea (CE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), podrían darle esta semana a este país la última oportunidad de enmendar sus cuentas antes de enfrentarse a una quiebra ordenada. Todo apunta a que la reunión que mantendrán mañana los tres organismos, rebautizados como troika, y el Gobierno de Yorgos Papandreu, tienen como objetivo negociar la transferencia del último tramo pendiente de 8.000 millones de euros.

El trío de rescatadores habría accedido a continuar con las ayudas después de que Grecia presentara un nuevo paquete de ajustes durante el fin de semana que incluyen un nuevo impuesto sobre las propiedades y recortes salariales para funcionarios y altos cargos. El nuevo paquete de recortes, que ha desatado de nuevo la ira de la calle, ha servido como moneda de cambio para que las instituciones que siguen la marcha de la economía helena decidan darle la que puede ser su última oportunidad.

La troika había presionado la semana pasada a Atenas con la posibilidad de no darle este sexto tramo de ayudas ante la actualización de las cuentas públicas en las que el Estado se mostraba de nuevo incapaz de alcanzar el objetivo marcado por Bruselas. Según los cálculos de la Comisión, Grecia podría acabar con un 9% de déficit si continúa la senda actual, que en agosto se torció por un inesperado aumento del gasto sanitario, según Barclays, y una pérdida aún mayor de ingresos fruto de la recesión. Con las nuevas medidas, el Gobierno encarrila de nuevo las cuentas públicas hacía el objetivo del 7,6% que le han programado en el rescate las instituciones promotoras. La inspección quedó suspendida a principios de septiembre hasta que Grecia planteara las nuevas propuestas y será esta semana cuando los funcionarios de las instituciones regresen a Atenas para negociar la última parte.

Además del rescate, Grecia presionó a sus socios recordando que si no recibe el dinero no puede pagar a sus pensionistas ni funcionarios más allá del mes de octubre. Esta catástrofe, que implica a millones de ciudadanos europeos, es una de las consecuencias que ni Europa ni sus instituciones están dispuestas a asumir.

Por el momento, el portavoz oficial de la Comisión Europea aseguró ayer que la quiebra de Grecia no está encima de la mesa. Fuentes del FMI consultadas por la versión digital de The WallStreet Journal aseguraron que, efectivamente, por el momento no se había contemplado esta posibilidad, pero que la aprobación del último tramo de la ayuda será la prueba definitiva de la capacidad de responder de Grecia.

De forma contradictoria, Alemania ya está diseñando un plan de rescate para su banca bajo el supuesto de que Grecia quiebre. Tras una reunión a puerta cerrada entre la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente de la UE, Durao Barroso, se instó a los países del euro a ratificar el fondo de rescate votado el 21 de julio, antes de que termine septiembre.