Publicado: 05.03.2014 11:21 |Actualizado: 05.03.2014 11:21

Greenpeace se concentra en Garoña con vehículos que simulan su desmantelamiento

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La Guardia Civil ha detenido a nueve de la treintena de activistas de Greenpeace que protestaban esta mañana en las inmediaciones de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) para exigir que comience de forma inmediata el desmantelamiento de la planta, según ha informado la portavoz de la campaña nuclear de Greenpeace en España, Raquel Montón. Desde poco antes de las 08.00 horas, los ecologistas simbolizaron el desmantelamiento de la planta montados en vehículos de obra frente a las puertas de la central nuclear de Garoña.

Piden que no se concedan más oportunidades para la reapertura de la central nuclear, que está parada desde diciembre de 2012, y exigen que se ejecute un plan de desmantelamiento definitivo de las instalaciones por "los riesgos" que tiene su existencia incluso "estando parada".

El titular de la central nuclear ha expresado su rechazo a la acción de Greenpeace. "Nuclenor rechaza y considera irresponsable este tipo de actuaciones que ponen en riesgo personas e instalaciones", ha manifestado. Así, Nuclenor ha confirmado que la acción de la ONG ha finalizado en torno a las 11.30 horas sin que se hayan producido incidencias relevantes y asegura que "en ningún momento" se ha visto comprometida la seguridad de la instalación.

Raquel Montón ha explicado que Garoña es la nuclear "más antigua" de la Unión Europea y alberga combustible radiactivo gastado en una piscina casi llena, con consecuencias desastrosas en caso de cualquier incidente.

Los activistas, que se concentran ante la nuclear con una gran pancarta en la que se lee "Garoña desmantelamiento ya", se movilizaron hasta allí en un convoy de varios vehículos de obra para simbolizar la necesidad de empezar los trabajos que terminen definitivamente con esta central.

Se trata sólo de un acto "simbólico" que durará "lo que sea necesario para concienciar" de la necesidad de desmantelar urgentemente la central; para nada se trata de una acción de resistencia o similar, ha añadido la responsable de Greenpeace.

La protesta coincide con acciones similares que 240 activistas de Greenpeace están desarrollando frente a las centrales nucleares más viejas de Europa en Suecia, Suiza, Francia, Holanda y Bélgica, con el objetivo de que no se ponga en riesgo la seguridad de los ciudadanos.

Además, la ONG pretende advertir de los riesgos de la energía atómica a los miembros del Consejo Europeo que se reunirá este mes de marzo para "decidir si apuestan por energías renovables o por mantener las energías sucias y peligrosas".